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David Gracia, el aficionado del Real Zaragoza al que el Andorra prohibió el acceso al estadio: «Sentí rabia y ganas de llorar por pura impotencia»

El seguidor, residente en Andorra, que consiguió entradas para medio centenar de zaragocistas desplazados que también fueron vetados, clama contra una «guarrada»

David, junto a su hijo Martín en Andorra.

David, junto a su hijo Martín en Andorra. / SERVICIO ESPECIAL

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

David lleva un año y medio viviendo en Andorra. Borjano de nacimiento, se declara «zaragocista a muerte», un sentimiento en el que pretende envolver a su hijo Martín, de apenas 2 años, al que el domingo iba a llevar al partido de su Real Zaragoza contra el Andorra. Soñaba David con una victoria de su equipo que invitara a luchar por la permanencia y, por eso, se había ofrecido a través de las redes sociales para adquirir las entradas que hiciera falta ante la negativa del Andorra a vender en taquilla localidades a aficionados blanquillos apelando a una cuestión de «seguridad». Alrededor de medio centenar consiguió y las envió por correo a seguidores que se iban a desplazar en coche hasta el Principado, lo que le provocó una satisfacción tan grande como la decepción que llegaría después, cuando el Andorra le prohibió el acceso al estadio, al igual que a ese medio centenar de zaragocistas desplazados, acusándolo de «reventa».

«Yo compré las entradas legalmente, con los DNIs y todo lo requerido, pero al entrar al estadio con mi hijo ya me mandaron a las taquillas, donde me dijeron que no iba a pasar y que los demás tampoco», lamenta. «Ahí estaba yo, con lo ilusionado que estaba en ir al fútbol con mi hijo de 2 años también con la camiseta del Zaragoza, pero me hicieron una guarrada. Estaba muy enfadado pero , sobre todo, sentía una rabia tremenda y ganas de llorar por pura impotencia», sostiene David, que enseguida se puso en contacto con el Zaragoza, una hora antes del partido: «Días antes me habían dicho que me entregarían un detalle y me lo recordaron el domingo por la mañana. Pero cuando, una hora antes del partido, les dije lo que estaba pasando se sorprendieron y dijeron que harían todo lo posible, pero no he sabido nada más de ellos hasta el lunes, cuando Enrique Novella (director de competiciones y ticketing) me ha pedido muy amablemente que le contara todo y me ha dicho que el club iba a emitir un comunicado».

«El Andorra se cerró en banda», denuncia David, al que el club andorrano ya ha devuelto la totalidad del dinero de las entradas: «Yo solo quería ayudar al zaragocismo y ha salido todo mal. Pero que quede claro que en ningún caso me pueden acusar de reventa porque yo compré las entradas de forma legal y con todo en orden. Lo que han hecho es una guarrada porque podían haberme avisado cuando las compré de que no me iban a dejar pasar ni a mí ni al resto y así la gente se habría ahorrado el viaje», insiste mientras confiesa sentirse «abrumado» por todo el apoyo recibido en las últimas horas. «Solo pretendía ir al fútbol con mi hijo y que otros zaragocistas también pudieran ir y al final me tuve que ir a casa a verlo por televisión. Nada más encenderla nos marcaron el primer gol. Todo estaba saliendo mal y acabó aún peor».

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