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David Navarro se gana seguir en el banquillo del Real Zaragoza

La victoria y la reacción en Cádiz dibujan solo el escenario de su continuidad, aún no confirmada por las partes, pero segura, probablemente ya hasta final de temporada

David Navarro y Lalo Arantegui, a su llegada en tren a Zaragoza este sábado.

David Navarro y Lalo Arantegui, a su llegada en tren a Zaragoza este sábado. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

La victoria en Cádiz del Real Zaragoza abrió una luz de esperanza para un equipo hundido que llevaba siete jornadas sin ganar, con 4 puntos de 21, y parecía marcharse sin remedio hacia la Primera RFEF. El club aragonés apostó por David Navarro para el partido en el JP Financial Estadio como entrenador interino tras la salida de Sellés, pero ese triunfo abre de forma absoluta la puerta a su continuidad, que Lalo Arantegui no quiso confirmar cuando fue presentado como director deportivo el miércoles y que de momento las partes tampoco ratifican.

Sin embargo, nadie duda, absolutamente nadie, de ella, con cada vez más papeletas de que sea hasta final de temporada, a los 13 partidos que le restan al Zaragoza para intentar la gesta de la salvación que tan cara se le ha puesto. El triunfo y las decisiones de David Navarro, tácticas, anímicas y de manejo de grupo, en el partido refuerzan de modo absoluto esa tesis, con la idea de que tenga confirmación oficial en los próximos días.

El club marcó como frontera el duelo ante el Cádiz y en caso de derrota había planes alternativos para el banquillo tras descartarse la vía de JIM por las dudas del entrenador alicantino en llegar

El duelo en Cádiz se marcó como frontera de muchas cosas. Juan Ignacio Martínez decidió declinar la oferta zaragocista porque no vio clara su llegada y Lalo apostó por David Navarro, pero con distintos escenarios en función de lo que sucediera el viernes. Se estudiaron distintas opciones para el banquillo en caso de derrota y que no hubiera reacción este viernes y hasta se tanteó de forma indirecta alguna, aunque lo primero era el partido en tierras andaluzas y comprobar si había una respuesta que llegó a todos los niveles. El club y el hasta el lunes coordinador del Área de Fútbol tienen pendiente esa conversación de ratificación, o al menos eso aseguran, pero que Navarro será el entrenador el sábado en el Ibercaja Estadio ante el Almería no admite dudas. "Ojalá hagamos algo positivo en Cádiz y David esté con nosotros hasta final de temporada", dijo el nuevo director deportivo el miércoles, dejando claro que si había victoria no le iba a pasar al entrenador como cuando superó al Racing de Ferrol y el club apostó por Ramírez.

"Soy hombre de club y si el lunes tengo que volver a la oficina, vuelvo a la oficina y si quieren que siga como entrenador y ganando partidos, pues ya está», dijo Navarro tras el partido en Cádiz, tras lograr su segunda victoria en los dos partidos que ha dirigido como técnico en el Zaragoza, ante el Racing de Ferrol la pasada temporada tras la dimisión de Víctor Fernández y ahora después de la salida de Sellés. El último entrenador que empezó con dos victorias en sus dos partidos iniciales fue JIM en la 20-21, ganando a la Gimnástica de Torrelavega en Copa y al Lugo en Liga.

Navarro estuvo certero en todas sus decisiones antes, en el plan de juego, y durante el partido, también y sobre todo a la hora de afrontar emocionalmente el encuentro con un vestuario derrumbado y en el que faltaba la cohesión ya que las crisis tienen siempre ese factor de ruptura y en el mensaje previo al choque de cara al exterior

Navarro, con el apoyo de Néstor Pérez, que de momento mantendrá a la espera su puesto en la secretaría técnica para seguir de segundo del entrenador zaragozano, estuvo certero en todas sus decisiones antes y durante el partido, también y sobre todo a la hora de afrontar emocionalmente el encuentro con un vestuario derrumbado y en el que faltaba la cohesión ya que las crisis tienen siempre ese factor de ruptura y también estuvo fino en el mensaje previo al choque, cuando aseguró que había que jugarlo "con el corazón" y que la permanencia "no es un milagro, hay que ganar siete partidos". Ya tiene el primero....

No le tembló el pulso con los descartes, de Valery, con el que había ensayado casi toda la semana en el once, y de Agada, que físicamente sigue sin estar, ni dejando fuera del equipo a jugadores en baja forma en los últimos tiempos, no le afectó la tremenda baja de El Yamiq y apostó por el valor emocional de la titularidad de Hugo Pinilla, merecida por el fútbol del canterano y más que simbólica tras haber perdido a su madre esta semana y donde había demostrado un valioso ejercicio de profesionalidad y carácter acudiendo a todos los entrenamientos menos a uno, solo el día del funeral de Cristina. El efecto llamada de esa decisión para el grupo es de un valor incalculable y Navarro lo vio a la perfección.

David navarro, durante el partido ante el Cádiz.

David Navarro, durante el partido ante el Cádiz. / CARLOS GIL-ROIG

Diseñó David Navarro un 4-4-2 con dos puntas claros, para lo que pudo contar con Kenan Kodro, al que le duró la gasolina una hora, suficiente para marcar, con una dupla de ataque junto a Dani Gómez que las circunstancias de los últimos meses han privado de ver en más ocasiones. Y tiró de Pinilla y Rober, de tremendo partido en Cádiz, acostados a las bandas para hacerse fuertes en los pasillos interiores. En el centro de la zaga, arriesgó con Insua y Rado, que llegaban justos y el serbio no completó otro partido, pero el eje, con la aportación posterior de Gomes, también funcionó, lo mismo que limitar el juego de pies de Andrada a envíos lejanos, donde mantiene la precisión sin arriesgar con pérdidas cerca del área. El Zaragoza, además, fue más valiente, llegó más y con más jugadores al área (6 remates en ella y 15 toques).Y, además de ese manejo emocional del duelo y del plan del encuentro, estuvo también certero en los cambios.

No le tembló el pulso para decidir lo que le pedía el encuentro, los dos primeros relevos en el minuto 53 y los dos siguientes con casi media hora por delante, en el 65. Reforzó el costado izquierdo con Tasende y un doble lateral, porque Larios sufría con Antoñito Cordero y las subidas de Iza, dio aire al eje con Gomes y al ataque con Cuenca con Kodro y Rado al límite ya y el regreso de Keidi Bare acomodó la medular con un pivote más claro que Mawuli para que se ubicara junto a Francho.

Además centró la posición de Rober en el tramo final para tener más posibilidades en esos perfiles medios y también reforzó el flanco derecho con Juan Sebastián por delante de Aguirregabiria para frenar el mayor peligro amarillo en esos momentos, los centros laterales de Brian Ocampo. Además, con Cuenca y Rober con velocidad arriba y sin meter el equipo atrás también rebajó el peligro del enemigo y hasta el se pudo sentenciar por medio del canterano tras un gran pase de Rober.

Todos sus cambios mejoraron al Zaragoza. Todas sus decisiones lo hicieron, porque el Zaragoza, que estaba muerto con Sellés, dio una imagen de vida. Y sobre todo volvió a ganar, más que suficiente para que David Navarro siga en el banquillo.

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