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La fuerza del corazón: la previa del Deportivo-Real Zaragoza

El renacido Zaragoza de David Navarro necesita prolongar en Riazor su gran momento tras dos victorias seguidas para seguir creyendo en la salvación

Kodro persigue entre risas a Mawuli durante el entrenamiento completado ayer por el primer equipo en el Ibercaja Estadio.

Kodro persigue entre risas a Mawuli durante el entrenamiento completado ayer por el primer equipo en el Ibercaja Estadio. / Jaime Galindo

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Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

La transformación del Real Zaragoza desde que David Navarro y Néstor Pérez tomaron las riendas preside el renacer de la esperanza y la fe en que el equipo aragonés todavía está a tiempo de salir de esta. Los dos triunfos consecutivos ante Cádiz y Almería y, sobre todo, el drástico cambio de imagen de aquel alma en pena que avergonzó y humilló a su gente hace escasas semanas han devuelto la ilusión a la gente y las constantes vitales a un equipo que vuelve a ser reconocible para los suyos, como se pudo ver el pasado sábado, cuando el Ibercaja Estadio estalló de júbilo, rabia y orgullo tras la espléndida exhibición de compromiso de un Zaragoza que ha vuelto de entre los muertos.

No se ha hecho nada, sostiene Navarro. Pero se ha hecho mucho. De hecho, ese regreso a la vida que llevó a desmontar el velatorio ha puesto fin a un sinfín de rachas y datos negativos que anclaban a los aragoneses al fondo del océano. Un año y medio llevaba el Zaragoza sin enlazar dos partidos seguidos con la puerta a cero y sin ganar por dos o más goles de diferencia y más de cuatro meses habían pasado desde la última victoria en casa, lo que había convertido el Ibercaja Estadio en un cementerio.

Todo eso ha quedado atrás ya gracias a la metamorfosis liderada por un cuerpo técnico que, a diferencia del anterior, derrocha sentido común y claridad en el mensaje, sobre todo, hacia una afición a la que ya nadie reprocha ni pide otra cosa que no sea perdón. Es lo que tiene saber de qué va esto y ese arraigo que, por obra y gracia de Lalo Arantegui, comienza a extenderse de arriba abajo. En los despachos, con una dirección deportiva y secretaría técnica copada por aragoneses, un cuerpo técnico de casa y un equipo en el que un canterano valiente, Hugo Pinilla, ha salido al rescate a base de identidad, compromiso y talento en el momento más duro de su vida (perdió a su madre hace poco más de dos semanas).

Así, nuevo en cuerpo y alma, se presenta el Zaragoza en Riazor para mirar a los ojos a otro de los grandes de la categoría. El Deportivo, en ascenso directo, no es tan fiero en casa como fuera pero recupera a Yeremay, uno de los mejores jugadores de la competición, aunque la pubalgia le impide estar en plenitud. Los que no estarán serán Mella, otro demonio, y el exjugador de la SD Huesca Miguel Loureiro, ambos por lesión. Lucas Noubi ocupará el puesto del central.

Dos novedades

Los aragoneses, por su parte, pierden a Larios y Keidi Bare por sanción, y mantiene las bajas por lesión de Tachi, Guti, El Yamiq y Valery. Pero nada de eso reduce el optimismo de una expedición que afronta la cita dispuesta a seguir remando hacia esa orilla que sigue muy lejos pero que ya no parece tan inalcanzable. Ha aprendido a nadar este Zaragoza de Navarro, que solo presentará dos novedades en el once (Tasende en el lateral zurdo y Mawuli en el centro, ambas obligadas) empujado por la fuerza del corazón y para el que cada duelo es una batalla por la vida.

Claro que el de Riazor se presenta envuelto en complejidad. La afición del Dépor, habida cuenta de que los suyos no andan del todo finos en casa, se han puesto manos a la obra y han organizado un recibimiento de esos destinados a amedrentar al rival. Pero este Zaragoza viene del otro mundo, donde todo son tinieblas. Así que el miedo ha dejado de ser una opción. Como la cobardía. Nada de eso, por muy fuerte que sea el oponente, tiene cabida cuando se juega con el corazón en la mano, rasmia en el alma y fuego en las entrañas.

Alineaciones probables:

Deportivo: Ferllo, Alti, Ximo Navarro, Comas, Lucas Noubi, Quagliata; Villares, Luismi Cruz, Mario Soriano; Stoichkov y Bil.

Real Zaragoza: Andrada, Aguirregabiria, Insua, Radovanovic, Tasende, Francho, Mawuli, Rober, Pinilla, Kodro y Dani Gómez.

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