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Paulino, jugador del Real Zaragoza: "La parte más dura fue la de quedarme sin ficha"

El extremo, que ya no volverá a jugar en esta temporada, explica su día a día y sus sensaciones en estos meses, además de confirmar que fue él quien puso a disposición del club su licencia. "Me gusta estar aquí, ayudar, y así lo hice", dice

Paulino, en un entrenamiento en la Ciudad Deportiva.

Paulino, en un entrenamiento en la Ciudad Deportiva. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

S. Valero / N. Azparren

Ha vivido Paulino de la Fuente una temporada, su primera en el Real Zaragoza de las dos que firmó tras salir del Oviedo, para olvidar, que empezó con algunas dolencias musculares y que se truncó el pasado 15 de noviembre con una lesión en la rodilla izquierda que debía ser como mucho para un mes y medio y que le ha dejado en el dique seco hasta final de temporada y sin ficha desde el 2 de febrero. Ese día el propio jugador, en un acto que le honra y que agradeció el entonces director deportivo, Txema Indias, puso su licencia a disposición de la entidad, que así pudo inscribir a El Yamiq, ya que Larios y Mawuli, llegados también ese día final del mercado, lo hicieron con dorsal del B.

"Me lesioné en una acción fortuita, en un entrenamiento antes de un partido (Huesca) en el que iba a ser titular. No pensé que era tan grave pero me tenía muy limitado, así que decidimos pasar por el quirófano. La parte más dura fue la de quedarme sin ficha. Los médicos me dijeron que podría volver como mucho a 2 o 3 jornadas del final, no tenía sentido a la vista de la situación gastarla, así que entendí que lo mejor para ayudar era dejarla libre para un fichaje. Me gusta estar aquí, ayudar, y así lo hice", explica Paulino en una entrevista en La Nueva España. El futbolista cántabro solo ha podido participar en 8 partidos de Liga, cuatro de ellos de titular, con 381 minutos.

"Los médicos me dijeron que podría volver como mucho a 2 o 3 jornadas del final, no tenía sentido a la vista de la situación gastarla, así que entendí que lo mejor para ayudar era dejarla libre para un fichaje"

Paulino sufrió un esguince del ligamento lateral externo, de mejor pronóstico en teoría cuando se produjo el 15 de noviembre en el entrenamiento previo al derbi del Real Zaragoza ante el Huesca, y que se complicó por el edema óseo, y también una condropatía focal, junto al fémur, lo que implica que había daño cartilaginoso. Ya fue operado el 15 de diciembre al persistir las molestias por ese edema óseo y el 17 de enero empezó con la artroscopia, para iniciar por así decirlo de cero la rehabilitación.

"Mi día a día es muy aburrido. Estoy fastidiado. A mí me gusta jugar y no toco un balón… Hago mucho gimnasio. Eso sí, trato de estar con el grupo, hacer rutina con ellos. Me toca apoyar desde otras perspectiva"

"De momento, mi día a día es muy aburrido. Estoy fastidiado. A mí me gusta jugar y no toco un balón… Hago mucho gimnasio. La idea es que si sigo avanzando a finales de abril pueda salir al campo. Eso sí, trato de estar con el grupo, hacer rutina con ellos. Me toca apoyar desde otras perspectiva", explica Paulino, que no ha podido tener más mala suerte con las lesiones en esta temporada de debut en el Zaragoza tras lograr el ascenso con el Oviedo en la pasada.

Y es que nada más empezar el curso una sobrecarga en el isquiotibial ya le hizo perderse el encuentro ante el Andorra, mientras que antes del choque frente al Córdoba a principios de octubre sufrió una rotura de fibras en el isquiotibial que le hizo estar de baja cuatro partidos, ante el cuadro andaluz, el Almería, la Cultural y el Sporting. Y luego llegó la rodilla, el golpe definitivo.

"En Oviedo, el segundo año fue frustrante. Entraba con sensaciones increíbles, pero era hacer dos o tres partidos y volver a lesionarme. Entré en bucle. Tuve poco descanso, me faltó un trabajo de base… Ahora, al estar parado he podido creer hábitos y una base física. Ojalá me sirva para el futuro"

"Yo en mi carrera nunca he sido muy de lesionarme. Un par de lesiones al año, lo normal. En Oviedo en el primer año tuve algún problema menor, pero en el segundo (24-25) fue frustrante. Entraba con sensaciones increíbles, pero era hacer dos o tres partidos y volver a lesionarme. Entré en bucle. Mirándolo con perspectiva creo que me lastró el playoff del Espanyol (temporada 23-24). Acabé lesionado, tuve poco descanso, me faltó un trabajo de base… Ahora, al estar parado he podido creer hábitos y una base física. Ojalá me sirva para el futuro", reflexiona.

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