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La contracrónica del Córdoba-Real Zaragoza. Nuevo Arcángel exterminador

El Zaragoza firmó su peor partido con David Navarro, equivocado en el plan, pero también en la energía y en la intensidad con la que afrontó el duelo, además del peso de las bajas, para quedarse ya sin ninguna red. La derrota en Córdoba huele a descenso, porque la permanencia puede ser ya un imposible al acabar esta jornada

Aguirregabiria empuja a Kevin Medina en un momento del partido.

Aguirregabiria empuja a Kevin Medina en un momento del partido. / A. J. González / Diario Córdoba

Santiago Valero

Santiago Valero

Se llama ahora Bahrain Victorius Nuevo Arcángel pero para el Real Zaragoza es casi ya del exterminio de su estancia en el fútbol profesional. En el día en que no se podía fallar y tras el golpetazo que supuso la derrota ante el Mirandés, con varias bajas muy importantes, sobre todo la de Rober, al que se echó tanto de menos, pero también las de Francho y a Keidi Bare, el equipo soltó su peor partido de largo con David Navarro, equivocado en el plan y en los relevos y los futbolistas en la forma de afrontar el duelo, ya que no mostraron la intensidad necesaria en momentos muy claros, sobre todo en la defensa del balón parado, y así lo demandó Navarro tras el choque, para que el cuadro blanquillo vea la salvación muy lejana, casi en un milagro. Y más que puede estarlo hoy.

Habrá qué ver qué hacen el Cádiz, a 4 puntos, que recibe al Andorra, y mañana el Valladolid , a 5, en su feudo ante el Eibar, pero con 21 por delante tiene la permanencia a cuatro y en el peor escenario puede quedarse a 7 al final de esta jornada que supone el tercer partido seguido sin ganar para un equipo que ha sumado un punto de los últimos 9 para que haya sepultado sus opciones de salvarse. Seguramente escoció mucho esa derrota ante el Mirandés y queda dicho el llanto por los tres dolorosos ausentes, pero el Zaragoza vivió más lejos que nunca de la victoria desde que Navarro llegó, con un plan que no funcionó, sustentado en un 4-1-4-1 y en el guion de un Córdoba que presiona alto y vive mucho en el campo contrario, que acumula posesión y verticalidad.

Tanto vivió en función del enemigo que apenas dibujó una propuesta para salir victorioso del Nuevo Arcángel, donde necesitaba ganar y se pudo ir goleado. El VAR, con dos tantos anulados por un milimétrico hombro del rival, hizo que el Zaragoza llegara con el marcador vivo hasta el final, pero con una clara mediocridad en sus argumentos, puesto que apenas se le exigió a Iker Álvarez, más allá de una falta de Toni Moya y su prolongación posterior en el remate de Mawuli en la primera parte para que en la segunda parte solo Cuenca, más animoso que otra cosa, generase inquietud en un Córdoba que pudo cerrar el partido antes para echar esa palada que huele a definitiva en la tumba .

Si difícil de explicar fue el plan aún menos resultó el retraso en los cambios, en buscar una mayor presencia en el área rival que tanto se había echado en falta. El Zaragoza, con David Navarro, sumó nueve puntos de los primeros 12, pero ahora la reacción se ha frenado del todo en tres citas, ante Leganés, Mirandés y Córdoba, de las que sale muy tocado y desde luego ya sin ninguna red. Tenía muy poca cuando el entrenador asumió el cargo con un Zaragoza que ya había comprado muchos números para bajar, pero se queda sin ella.

El Ceuta, ya salvado, asoma por el Ibercaja este sábado en un partidodonde todo lo que no sea ganar certificará en la práctica la defunción después de que en Córdoba llegara la peor impresión de este Zaragoza que caminaba tras ganar al Racing hacia su resurrección y que ahora lo hace de nuevo hacia su funeral. Ante el Leganés y el Mirandés, el equipo estuvo muy vivo, pero no ganó. En el Nuevo Arcángel, fue un Zaragoza exterminado.

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