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El análisis del Real Zaragoza: el peor en el peor momento

El Real Zaragoza se quedó sin marcar por primera vez con Navarro, remató menos a puerta, tuvo la presencia más baja en el campo rival y apenas pisó el área del Córdoba, firmando sus peores números de largo en ataque con este entrenador en siete partidos

Cumic, El Yamiq y Mawuli, al final del partido en Córdoba.

Cumic, El Yamiq y Mawuli, al final del partido en Córdoba. / LALIGA

Santiago Valero

Santiago Valero

Tras el bofetón ante el Mirandés era vital el triunfo en Córdoba, como lo son desde hace semanas todos para este Real Zaragoza hundido y que creyó en la salvación desde la llegada de David Navarro, pero en el Nuevo Arcángel el equipo dio la más desoladora faz con el entrenador zaragozano, el encuentro en el que más lejos estuvo de ganar de los siete con él, donde tuvo menos llegada y menos presencia en ataque, en el que volvió a mostrar la imagen mortecina de los últimos tiempos con Sellés y Gabi en el banquillo. Fue el peor Zaragoza de Navarro en el peor momento, el primero que se quedó sin marcar, el que menos remató a puerta, el que menos presencia tuvo en campo rival... "Hemos perdido merecidamente, los que se jugaban la vida éramos nosotros", dijo el entrenador tras el partido, en una frase a la que no se le puede quitar una coma.

La sensación en la expedición zaragocista era exactamente esa, de haber firmado el encuentro más flojo con diferencia de las últimas semanas. Lo fue. Y no solo lo dicen las sensaciones, lo que se pudo ver, también los datos. El de Córdoba fue el primer partido en el que el Zaragoza, perpetrado en un 4-1-4-1 para reducir el ritmo y la posesión del Córdoba y también por las importantes bajas de Keidi Bare, Francho y sobre todo Rober, lo que mediatizó el plan de Navarro, vivió la primera vez que se quedó sin anotar desde la llegada del nuevo míster.

Dani Gómez, exhausto en el tramo final del partido en Córdoba.

Dani Gómez, exhausto en el tramo final del partido en Córdoba. / LALIGA

Había hecho dos dianas al Racing (Sangalli en propia puerta y Dani Gómez) y al Almería (Rober y Dani Gómez), partidos que ganó, lo mismo que logró ante el Cádiz (Kodro), al que le marcó un gol, como en el empate en Leganés (Moyano) y en las derrotas ante el Deportivo (Dani Gómez) y el Mirandés (Dani Gómez, de penalti). En Córdoba no vio puerta, lo que no sucedía desde la despedida de Sellés, en la derrota ante el Burgos en la jornada 28 el pasado 28 de febrero. En 12 veces se ha quedado sin marcar en este curso, cuatro con Gabi (Sanse, Albacete, Ceuta y Córdoba), una con Larraz (Cultural) y seis con Sellés (Sporting, Deportivo, Castellón, Albacete, Cultural y Burgos) antes de que Navarro estrenara el sábado su casillero.

En Córdoba tiró a puerta menos que nunca. Esos disparos dirigidos fueron seguidos además, en la falta que Toni Moya lanzó muy centrada a la media hora para que el rechace recogiera otro intento de Mawuli para que Iker Álvarez abortara ambas, sus dos únicas paradas, ninguna de ellas salvadora

Fue, también, el partido donde menos tiró a puerta, solo en dos ocasiones (en Cádiz lo había hecho en tres y en Riazor, ante el Almería y el Mirandés, en cuatro, para que el récord lo tenga en las ocho veces de Butarque). Y esos disparos dirigidos fueron seguidos además, en la falta que Toni Moya lanzó muy centrada a la media hora para que el rechace recogiera otro intento de Mawuli para que Iker Álvarez abortara ambas, sus dos únicas paradas, ninguna de ellas salvadora. Radovanovic, en dos ocasiones, como Cuenca, otro intento de Mawuli, uno de Saidu, otro de Tasende y el primero del partido de Dani Gómez completaron la lista de remates zaragocistas, hasta 10 en el Nuevo Arcángel, una cifra exigua.

Kenan Kodro, que salió en Córdoba en el tramo final, controla un balón ante Dalisson.

Kenan Kodro, que salió en Córdoba en el tramo final, controla un balón ante Dalisson. / LALIGA

En Cádiz, donde anotó Kodro, contra el Almería, con dos goles (Rober y Dani Gómez) y en Riazor, con tanto del ariete madrileño, también remató 10 veces, pero con más acierto que en Córdoba, teniendo en cuenta que el Zaragoza venía de dos partidos, ante el Mirandés (26 intentos) y el Leganés (22), donde estableció su récord de remates de la temporada. Todo eso cambió en tierras cordobesas, donde el equipo apenas tuvo presencia en ataque, ya que Dani Gómez, hasta la salida de Kodro en el tramo final estuvo muy solo y el equipo cargó con pocos hombres el área rival, con carreras imposibles de Cuenca contra el mundo y luchas estériles de Dani como amenazas.

En Córdoba no existía coartada alguna para un Zaragoza que venía de 43 toques en el área rival ante el Mirandés y 31 frente al Leganés, sus dos registros más altos con Navarro, y que solo hizo 17 en el Nuevo Arcángel

De hecho, el Zaragoza hizo solo 17 toques en el área rival, el segundo registro más bajo de la etapa de Navarro, solo empeorado en Cádiz, con el matiz de que en ese partido se adelantó a los 18 minutos y eso justificó vivir muy lejos de la portería amarilla. En Córdoba no existía coartada alguna para un Zaragoza que venía de 43 toques en el área rival ante el Mirandés y 31 frente al Leganés, sus dos registros más altos con Navarro, que cambió el esquema y la forma de juego y su equipo se alejó demasiado de cualquier amenaza sobre el enemigo.

Los números del Zaragoza en ataque en Córdoba se completan con solo 293 pases, la tercera cifra más baja tras las victorias ante el Cádiz, con gol tempranero, y el Racing, el líder de la categoría, un 43% de posesión, solo cinco saques de esquina y ningún fuera de juego, unos datos que revelan la escasez ofensiva de un equipo pobre en Córdoba y que se dejó una porción enorme de sus esperanzas de salvación en esta derrota.

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