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El Real Zaragoza acumula cerca de un año sin ganar a un recién ascendido

A falta del duelo ante el Ceuta, el balance este curso es de 5 derrotas y 2 empates (2 puntos sobre 21)

Dani Gómez se queja durante el partido de la primera vuelta en Ceuta.

Dani Gómez se queja durante el partido de la primera vuelta en Ceuta. / LALIGA

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

La nefasta temporada del Real Zaragoza y esa inconsistencia que le mantiene anclado al descenso desde que el balón echó a rodar se reflejan nítidamente en la incapacidad del conjunto aragonés para sacar adelante la gran mayoría de los enfrentamientos ante iguales. Pero el rigor de las desdichas adquiere una dimensión aún más elevada si se atiende a la manifiesta inoperancia del cuadro blanquillo para hacer frente a equipos recién llegados a la categoría con los que, supuestamente, debía batirse el cobre en la batalla por la supervivencia. Y es que el Zaragoza, ya en la recta final del curso, todavía no ha sido capaz de ganar a un recién ascendido y eso que ya ha dispuesto de siete oportunidades para ello. El sábado, en la final ante el Ceuta, tendrá la última ocasión para lograrlo.

El balance, de hecho, es tan demoledor como desolador. Cinco derrotas y apenas dos empates para un registro de dos puntos sumados sobre 21 posibles en estos duelos de los que el Zaragoza sale muy mal parado. Solo en León ante la Cultural (0-0) y en casa frente a la Real Sociedad B (1-1) ha sumado algún punto el cuadro aragonés, que cuenta por derrotas el resto de litigios ante estas escuadras que lograron el ascenso a Segunda la pasada campaña.

Bochornos varios

Es más, algunas de las derrotas más dolorosas y humillantes del curso han llegado ante este tipo de contendientes, como los sonoros bochornos en Andorra (2-1) o en el Ibercaja Estadio frente a la Cultural (0-5), donde también ganó el conjunto del Principado (1-3) justo después de que, también con Gabi al frente, el Zaragoza cayera derrotado en el estreno liguero frente al filial donostiarra (1-0).

El triste balance se completa con otro sopapo, el recibido en Ceuta (1-0), de nuevo con Gabi en el banquillo. El técnico madrileño dirigió al equipo en tres de estas cinco derrotas, mientras que Emilio Larraz, puente interino entre Gabi y Sellés, se sentó en el banquillo del Ibercaja frente a la Cultural.

El del sábado (16.15 horas) ante el Ceuta será el primer envite de este tipo que afrontará David Navarro en la que será la última oportunidad del Zaragoza de derrotar a uno de los recién ascendidos, algo que el cuadro aragonés no consigue desde hace cerca de un año. En concreto, han pasado casi once meses desde la última vez que lo logró. Fue el 25 de mayo de 2025, cuando la victoria por la mínima en La Romareda frente al Deportivo certificó definitivamente la permanencia en la penúltima jornada de la pasada campaña. Desde entonces, el Zaragoza se ha estrellado casi siempre contra estas escuadras, lo que ha contribuido a envolver la actual temporada, hasta ahora, en un fracaso absoluto.

Previamente, tan solo había sido capaz de ganar a un recién ascendido (1-2 en Málaga en la única victoria lograda con Miguel Ángel Ramírez en el banquillo). En total, el balance ante estos rivales el curso pasado fue de dos victorias, cuatro empates y dos derrotas, la última de ellas la goleada encajada en Castellón (4-1) en la última jornada, con la permanencia ya asegurada, lo que viene a acentuar un balance nefasto del Zaragoza, obligado a revertir una tendencia tan elocuente como desalentadora.

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