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Los daños colaterales de la crisis del Real Zaragoza: La amargura con atenuantes del filial

La llegada al primer equipo de Saidu, Gomes, Terrer y Pinilla, que estaban llamados a ser puntales básicos del Aragón, ha sido clave en su descenso virtual a Tercera RFEF, mientras que varias piezas básicas el curso pasado que se fueron cedidos o desvinculados triunfan o disfrutan del éxito en otros equipos

Formación inicial del Deportivo Aragón el pasado fin de semana ante el Alavés B.

Formación inicial del Deportivo Aragón el pasado fin de semana ante el Alavés B. / REAL ZARAGOZA

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

El descenso virtual del Deportivo Aragón a Tercera RFEF (está a nueve puntos de la salvación con solo tres partidos por jugarse) dejará al Real Zaragoza sin representación en Segunda RFEF después de cuatro campañas consecutivas en la categoría. El dolor y la amargura son inevitables tras una campaña marcada por una situación extremadamente complicada en el club, sumido en una sempiterna crisis deportiva e institucional que también ha arrastrado a un segundo equipo privado de los que estaban llamados a ser sus piezas básicas.

Saidu, Gomes, Terrer y Pinilla iban a formar la columna vertebral de un Deportivo Aragón que se fue quedando sin todos ellos a lo largo del curso. Su paulatino ascenso al primer equipo (ninguno de ellos ha alcanzado la decena de partidos en el cuadro de Larraz) obligó al técnico a idear sobre la marcha otro equipo bien distinto al programado durante el verano. Nada, en todo caso, ajeno a la tarea principal de un filial, destinado siempre a nutrir de futbolistas al primer equipo, pero privado del concurso (también en los entrenamientos) durante la práctica totalidad del curso (Barrachina también estuvo muchos meses sin ejercitarse con el filial) de futbolistas esenciales

Uno a uno, los cuatro futbolistas se fueron uniendo a Marcos Cuenca, al que el club anunció, el último día de mercado estival, como jugador del primer equipo a todos los efectos tras haber estado durante todo el verano en la rampa de salida.

Tras un aceptable inicio, todo comenzó a derrumbarse a partir de la sexta jornada, en consonancia con la nefasta trayectoria de un primer equipo que despedía a su técnico (Gabi) tras la novena. El monumental caos en el que la entidad envolvió todo desde entonces alcanzó de lleno a Emilio Larraz, al que el club entregó el primer equipo como un regalo envenenado sin aclarar hasta cuándo. El 0-5 ante la Cultural, marcado por la expulsión de dos jugadores antes de la segunda parte, devolvió a Larraz a un filial que ya no levantaría cabeza.

Al menos, el dolor por esa inminente caída a Tercera se mitiga algo con esa aportación de jugadores al primer equipo, al que Saidu, Gomes, Pinilla, Terrer y Cuenca pertenecen ya a todos los efectos y en el que han debutado ya 21 jugadores en los cinco últimos años.

Atrás queda aquella campaña 24-25 en la que el Aragón completó un curso encomiable, con aportación al primer equipo y un muy digno noveno lugar en la tabla tras una campaña de ensueño (23-24) en la que se jugó el playoff de ascenso y ascendieron al primer equipo Luna, Pau Sans, Liso, Juan Sebastián o Vaquero.

De aquel equipo del pasado curso salieron, cedidos o desvinculados, futbolistas que ahora disfrutan de un buen momento ya sea en el plano personal o en el colectivo. Son los casos, por ejemplo, de Hugo Carrillo, central titular del Real Unión, que ha logrado el ascenso a Primera RFEF, en el que ha disputado 25 partidos. A préstamo en el club vasco, todo apunta a que saldrá del Real Zaragoza el próximo verano.

O Aitor Mañas, titular en el filial del Alavés y que ha disputado varios partidos con el primer equipo debutando en Primera división y en Copa del Rey. En el segundo equipo vitoriano milita también Chema Aragüés, puntal del Aragón el curso pasado y ahora titular en el Alavés B, en el que ha marcado cuatro goles para llevarlo a la segunda plaza de su grupo en Segunda RFEF.

Otros casos

Pero hay más. Óscar Vacas es indiscutible en el Europa, en puestos de playoff de ascenso a Segunda División y donde, desde enero, comparte vestuario de nuevo con Jay tras el paso del defensa por el extranjero. El mediocentro, autor de tres goles, ha jugado 30 partidos en el equipo de Primera RFEF, categoría en la que milita el capitán del filial el curso pasado, Jaime Vallejo (Eldense), en una temporada marcada por las lesiones. En el Deportivo B, recién ascendido a dicha categoría, juega otro aragonés, Pablo Cortés, que ha participado en 23 encuentros, 4 de ellos como titular, con un tanto marcado.

Por su parte, Beamonte es titular en el Terrassa, donde forma parte de un ambicioso proyecto que tiene como único objetivo el ascenso a Primera RFEF, categoría a la que oposita desde el pasado invierno Darius, un futbolista que estaba destinado a ser pieza clave en el Aragón pero que se marchó al Atlético Baleares, de Segunda RFEF. Otro puntal, Conde, también salió en plena temporada para poner rumbo a Gijón, donde ya ha debutado incluso con el primer equipo del Sporting.

Entre las sorpresas figura Lacina Koné, que pasó de puntillas por el filial y que ahora está siendo determinante en el Alcalá, de Segunda RFEF, con ocho goles en13 partidos.

Otros no están teniendo tanta fortuna. El meta Acín, por ejemplo, está cedido en el Yeclano, pero no está jugando, y Boaz se encuentra en Tercera RFEF con el Lleida, al igual que Yus en el Cariñena o Garrido en el Belchite. Mejor le van las cosas a Recasens, fijo en el Reus, que aspira al ascenso a Primera RFEF, o a Angong, que milita en la Segunda B francesa.

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