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Los jugadores del Real Zaragoza y del Huesca se liaron a puñetazos en el vestuario tras un insulto de un futbolista azulgrana a Andrada

La tensión se prolongó después del encuentro y obligó a las fuerzas de seguridad a intervenir para evitar males mayores

Los jugadores de Real Zaragoza y SD Huesca, en plena tangana tras la agresión de Andrada a Pulido.

Los jugadores de Real Zaragoza y SD Huesca, en plena tangana tras la agresión de Andrada a Pulido. / Jaime Galindo

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

La batalla campal entre jugadores del Real Zaragoza y la SD Huesca en el tramo final del derbi disputado el domingo en El Alcoraz continuó en el vestuario, donde volvieron a llover puñetazos.

La trifulca se originó, según fuentes consultadas por este diario, a raíz del insulto homófobo ('maricón') proferido por un futbolista del conjunto oscense a Andrada cuando el meta argentino y el resto de integrantes del Real Zaragoza se encontraban ya en el vestuario. La reacción de los zaragocistas fue inmediata y varios salieron para irse a por él, lo que derivó en una gran trifulca en la que se sucedieron las agresiones.

De hecho, tuvo que intervenir la Policía para separar a los componentes de ambas plantillas implicados y, de este modo, evitar males mayores mientras algunos jugadores de ambas escudras trataban de separar e intentar calmar unos ánimos encendidos todavía varios minutos después del pitido final.

Estos hechos, que no figuran en el acta redactada por Dámaso Arcediano Monescillo, dieron continuidad a lo acontecido poco antes en el campo, donde la agresión de Andrada a Pulido derivó en otra trifulca acentuada por el puñetazo propinado por Dani Jiménez, meta del Huesca, al propio Andrada. Ambos cancerberos acabaron expulsados, al igual que Dani Tasende, en su caso, por una pequeña patada sin balón a Luna.

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