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REAL ZARAGOZA

La sanción a Andrada entra en la historia del Real Zaragoza y del fútbol español

La lista de mayores sanciones la encabeza el Magnífico Cortizo con 24 partidos por una acción sobre Collar que no fue ni falta, mientras que el resto de castigos ejemplares en el fútbol español fueron rebajados posteriormente.

Joaquín Cortizo, en su etapa en el Real Zaragoza.

Joaquín Cortizo, en su etapa en el Real Zaragoza. / SERVICIO ESPECIAL

Zaragoza

La sanción de trece partidos a Esteban Andrada, doce por su agresión a Jorge Pulido y otro por la expulsión inmediatamente anterior a los hechos, es ya la segunda más elevada en los 94 años de historia del Real Zaragoza y una de las más duras de todo el fútbol español. Porque aunque hubo otras inicialmente más importantes, fueron rebajadas posteriormente por otras instancias deportivas.

El club aragonés sigue liderando ese ranking nacional por los 24 partidos que se le impusieron a Joaquín Cortizo, defensa de Los Magníficos, en 1964. La acción tuvo lugar en un partido frente al Atlético de Madrid, el 27 de diciembre. «Fue un pase que le dieron por la banda, íbamos los dos corriendo, me tiré a cortar el balón y lo saqué fuera de banda. Chocamos, claro, y al caer sentí el ruido de la rotura. El árbitro estaba muy cerca y ni me expulsó ni nada. Yo sentí el crujido, sí. Pero no tiene nada que ver. Fue el Conde de Cheles el que me sancionó. Era vicepresidente del Atlético de Madrid y presidente del Comité de Competición», recordó el protagonista a este diario en 2016.

Cortizo fue sancionado con 24 partidos, de los que cumplió 15 en la Liga y 9 en la Copa. Nunca se ha vuelto a imponer una sanción semejante y, cuando se ha hecho, después quedó rebajada. Le sucedió a Hristo Stoichkov, que en 1990 fue castigado con 6 meses de suspensión por pisar al colegiado Urizar Azpitarte, pero finalmente quedó en dos meses. Andoni Goikoetxea, en 1983, fue sancionado con 18 partidos por su entrada a Maradona en el Camp Nou, pero los recursos posteriores la acabaron rebajando a siete partidos.

Toro Acuña, sujetado por un compañero tras la batalla campal de Villarreal, en mayo de 2002.

Toro Acuña, sujetado por un compañero tras la batalla campal de Villarreal, en mayo de 2002. / Jaime Galindo

La tremenda trifulca que se vivió en la final de Copa de 1984, una auténtica batalla campal entre los jugadores al finalizar el partido entre Athletic y Barcelona, se saldó con tres meses de suspensión para Maradona, Migueli y Clos, del Barça, y para Goikoetxea, De Andrés y Sarabia, de los leones.

Pedro Fernández, defensa del Granada, se perdió 15 encuentros por lesionar a Amancio del Real Madrid, en 1983, mientras que José María Ceballos fue sancionado con 12 encuentros tras un Racing-Real Zaragoza en el año 2000. El portero racinguista agredió al colegiado Prados García y empujó al linier, pero finalmente la pena se quedó en ocho encuentros.

Uno de los precedentes más parecidos al de Andrada lo protagonizó Germán ‘El Mono’ Burgos en 1999 cuando era guardameta del Mallorca y asestó un puñetazo a Manolo Serrano, del Espanyol, que le provocó una conmoción cerebral transitoria. Ni siquiera la gravedad de las consecuencias, peores que las de Andrada, hicieron que el castigo fuera mayor porque se le impusieron 11 partidos.

El 'Mono' Burgos, en su etapa en el Mallorca.

El 'Mono' Burgos, en su etapa en el Mallorca. / OSCAR PIPKIN

A continuación hay cuatro futbolistas que fueron sancionados con 10 partidos, entre ellos dos exzaragocistas. El madridista Pepe los recibió por su brutal agresión a Casqueiro, del Getafe, en 2009, mientras que la del Lobo Diarte se produjo en 1983 por una acción durante un Betis-Sevilla que mandó al hospital a Ruda. Ruiz Igartua, cuando militaba en el Burgos en 1977, fue castigado así por propinar una patada por detrás al árbitro Fernández Quirós. Quique Martín también fue sancionado con diez encuentros por cortar una jugada desde la banda siendo entrenador del Leganés en 1999.

En el Real Zaragoza, tras Cortizo y Andrada aparecen los siete partidos a Acuña y Láinez por la bochornosa pelea en Villarreal en 2002, si bien luego se rebajó a cinco partidos. El siguiente es Pier y sus seis encuentros por agresión a Pompei, del Oviedo, en 1997, mientras que Diogo recibió 5 partidos de castigo por su esperpéntica pelea con Luis Fabiano en 2007. A continuación ya aparecen los 4 partidos a Paul Akouokou esta misma temporada por romper la pantalla del VAR de un golpe. Misma sanción que recibió el puñetazo de Dani Jiménez.

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