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La opinión de Sergio Pérez

Los cachetes del Real Zaragoza a Arcediano Monescillo y la prioridad absoluta para el final de Liga

La temporada del Real Zaragoza está siendo escandalosamente mala. Sin embargo, esto es algo que ahora mismo carece de valor y debe pasar a un plano secundario. El equipo tiene una oportunidad única de salvarla

Arcediano Monescillo, a la derecha de la imagen, observa la acción de la agresión de Andrada.

Arcediano Monescillo, a la derecha de la imagen, observa la acción de la agresión de Andrada. / JAIME GALINDO

Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

Con todo lo que sucedió, era inevitable que las secuelas del derbi se alargaran en el tiempo. Se juntaron todos los ingredientes. Derrota del Real Zaragoza en un momento clave de la temporada, un segundo penalti que no lo fue y que terminó convirtiéndose en el tanto del triunfo del Huesca, tensión y ‘trash talking’ durante el partido con el mismo protagonista de siempre, un inadmisible y bochornoso puñetazo de Andrada a Pulido, sin peros, una tangana final feísima y Dani Jiménez tratándose de cobrar la justicia por su mano de manera lamentable. Para rematarlo, la bronca siguió dentro de los vestuarios ya sin cámaras pero con momentos incluso peores que los que se vieron fuera.

Con la desazón de la derrota, la rabia por cómo se produjo y la incredulidad de lo que había sucedido al final, el Real Zaragoza se comportó como institución a la altura de su historia. Hizo lo que tenía que hacer después de que a Andrada se le cruzaran los cables y lo expresó como lo tenía que expresar. Utilizó el sentido común como club y no se dejó seducir por los cantos de sirena de la barbarie.

Eso el mismo día del partido, como procedía. Ya este lunes, la SAD abordó el segundo asunto en el que estaba obligado a involucrarse: la actuación arbitral. Lo hizo utilizando palabras justas, mostrando "la absoluta disconformidad con la actuación arbitral", señalando "el criterio dispar a la hora de tomar decisiones" del colegiado, que "condicionó clara y directamente el resultado del mismo". Para terminar reclamó "la aplicación del reglamento con el máximo rigor, coherencia y uniformidad por el respeto debido a nuestro club".

Tangana en El Alcoraz en el partido entre el Huesca y el Real Zaragoza del pasado domingo.

Tangana en El Alcoraz en el partido entre el Huesca y el Real Zaragoza del pasado domingo. / JAIME GALINDO

Todo lo que apuntó el Real Zaragoza es cierto y como cierto era el Real Zaragoza hizo bien en ponerlo negro sobre blanco. El futuro del club se puede decidir por un punto o incluso por ninguno, simplemente con los goal-averages. Luego, en sus redes sociales, donde la manera de hablar y el lenguaje son otros, usó la ironía y tiró de errores en contra de esta temporada para satisfacer a su público, que para ese target trabaja y a él se debe.

Al campeonato le quedan cinco jornadas y gracias a la extrema caridad del Cádiz, que a veces los objetivos se consiguen más por los deméritos de los rivales que por los méritos propios (la temporada pasada fue un buen ejemplo con la salvación lograda por Gabi), el Real Zaragoza sigue vivo. Si gana este viernes en el Ibercaja Estadio al Granada, saldrá de manera momentánea del descenso a la espera de que se dispute el resto de la jornada: Cultural-Cádiz, Racing-Huesca, Almería-Mirandés y Real Sociedad B-Burgos.

Es manifiesto que la temporada del Real Zaragoza está siendo escandalosamente mala. Sin embargo, esto es algo que ahora mismo carece de valor y debe pasar a un plano totalmente secundario. Gracias al todavía peor desempeño de sus enemigos, el equipo aragonés tiene la oportunidad de conseguir la permanencia en las últimas cinco jornadas. No es momento de fustigarse con lo que ha sucedido y ya no tiene solución sino de agarrarse a una chance inesperada y de valor histórico: pelear por lograr un objetivo que era imposible y que todavía puede hacerse realidad. Que el Real Zaragoza se mantenga en Segunda.

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