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Más de 7 horas sin marcar en jugada en igualdad numérica: El Real Zaragoza no mete ni miedo

La falta de gol sigue siendo el gran lastre de un equipo que ha logrado tres tantos en los 5 últimos partidos, dos de ellos de penalti y el otro ante un rival con diez

Kodro, que lleva dos meses sin marcar, se lamenta tras una ocasión errada ante el Ceuta.

Kodro, que lleva dos meses sin marcar, se lamenta tras una ocasión errada ante el Ceuta. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

El gol es el cuento de nunca acabar en un Real Zaragoza cuya enemistad con el marco contrario se remonta a varios años atrás, los mismos que acumula hundido en el fango un equipo lastrado por un colosal problema en la generación y creación de ocasiones. De hecho, es, con ventaja, la escuadra menos realizadora de la categoría con solo 33 dianas en 38 jornadas, es decir, ni siquiera alcanza la media de un gol por choque. Demoledor.

La dimensión del problema es tan grande que se erige, sin duda, en una de las principales razones que sustentan la situación extrema de un Zaragoza con algo más de un pie fuera del fútbol profesional. Esa falta de gol ha quedado de nuevo de manifiesto en el momento clave de la temporada, cuando la endeblez de la categoría le ha proporcionado varias oportunidades no solo de aferrarse a la vida sino incluso de salir del descenso, aunque fuera de forma eventual. Sin embargo, cuando más ha necesitado el gol el Zaragoza, más patente ha quedado esa desesperante falta de calidad que merma su capacidad de llegada y, sobre todo, de definición.

Dos partidos consecutivos lleva el equipo de David Navarro sin marcar un solo tanto, lo que, unido a su incapacidad para cerrar su propia portería, se ha traducido en sendas derrotas por la mínima en Huesca y en casa frente al Granada. En ambas citas, trascendentales para seguir con vida, el Zaragoza apenas ha disparado media docena de veces entre los tres palos (tres en cada duelo). El escaso caudal se une al que lució en Córdoba, donde apenas materializó un par de tiros a puerta. Por cierto, el resultado en aquel nefasto partido disputado en tierras andaluzas también fue el mismo (1-0), aunque el duelo bien pudo acabar en goleada ya que el VAR anuló dos tantos a los locales.

Así que el Zaragoza no mete ni miedo, como viene dejando claro desde que el balón echó a rodar. Entre los cinco últimos encuentros, el conjunto blanquillo apenas ha hecho tres dianas, pero la raquítica cifra tiene trampa. Y es que dos de esos tres tantos llegaron a través de sendos penaltis convertidos por Dani Gómez (en casa frente a Mirandés y Ceuta) y el otro, el único en jugada, lo firmó Rober ante un rival con diez jugadores por expulsión de Cantero (Ceuta) en los primeros compases de la segunda mitad.

Así que el Zaragoza acumula ya 427 minutos, es decir más de siete horas, sin anotar un tanto en un partido con igualdad numérica, es decir, ante un rival con once jugadores sobre el terreno de juego. Casi nada.

La sequía alcanza de lleno a todo el equipo, pero especialmente a Kodro, el segundo máximo artillero del equipo con siete goles. El ariete, sin embargo, se ha adentrado en un oscuro túnel sin salida que ha rebajado no solo su caudal anotador sino también sus prestaciones. Dos meses acumula ya sin marcar el hispano-bosnio, cuya última diana se remonta al 6 de marzo, cuando firmó el tanto de la victoria en Cádiz (0-1) en el estreno de David Navarro en el banquillo zaragocista. Desde entonces, nada de nada. Y eso que ha dispuesto de numerosas ocasiones, alguna de ellas muy clara, para estirar a ocho su cuenta particular de dianas. Pero nada. El pasado viernes, ante el Granada, ni siquiera gozó de oportunidades y su rendimiento fue paupérrimo.

Dos meses acumula ya sin marcar Kodro, inmerso en un oscuro túnel sin salida

Dani Gómez, a la cabeza de la lista de goleadores blanquillos con nueve tantos, ha mantenido cierta conexión con el marco rival merced a los lanzamientos de penalti, faceta en la que es la principal referencia del equipo. «Si hay penalti y estoy en el campo, lo tiro yo», dejó claro el delantero hace meses. Y, de momento, se ha mostrado infalible en ese apartado, con tres de tres (también acertó en Málaga). Otra cosa bien distinta es su destreza más allá del punto fatídico, ya que no marca un tanto que no sea de penalti desde hace más de un mes, cuando firmó uno de los dos goles con los que el Zaragoza derrotó al líder, el Racing Club, en el Ibercaja Estadio (2-0).

Dos partidos seguidos sin marcar, tres tantos en cinco partidos y solo uno de ellos de jugada y en superioridad numérica. Ni miedo mete este Zaragoza al filo del abismo.

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