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El sorprendente paso adelante de Agada en la conjura del Real Zaragoza: “Liberad a Willy”

La decisión de Agada al tomar la palabra para guiar al vestuario hacia la conjura final encuentra la aprobación de un zaragocismo que valora la reacción de un jugador que apenas ha jugado 42 minutos desde que llegó, hace tres meses y medio

Agada sonríe durante una sesión de entrenamiento con Dani Gómez y Cumic a su lado.

Agada sonríe durante una sesión de entrenamiento con Dani Gómez y Cumic a su lado. / MIGUEL ANGEL GRACIA

Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

El impacto fue colosal. Nadie esperaba que un futbolista que no cuenta y que suele ver los partidos del Real Zaragoza desde la grada o por la tele fuera el gran protagonista del inicio de la semana. Hasta el lunes, William Agada era simplemente un descarte habitual y un fichaje fallido que señalaba a Txema Indias, el director deportivo responsable de su adquisición el pasado invierno a pesar de acumular cuatro meses inactivo.

Nada que reprochar, en todo caso, a un jugador que derrocha profesionalidad y compañerismo en un vestuario al que, a pesar de la barrera del idioma, trata de contagiar buen rollo. Nunca juega, pero no da un problema el nigeriano, que llegó libre con un contrato hasta final de temporada.

Por eso, su paso adelante en la charla previa al entreno del lunes no entraba en los planes de nadie. Tampoco de sus propios compañeros, que valoraron y agradecieron las palabras proferidas por el punta, que apeló a la lucha y a no perder la esperanza: “Tenemos una oportunidad, vamos a dejarnos todo”, trasladó en inglés al resto de la plantilla.

Luego intevinieron otros compañeros, pero fue Agada el que guió al resto hacia el camino a tomar ahora que todo parece perdido. Y ese gesto, tan poco frecuente en un jugador relegado al ostracismo, ha encontrado la consideración y el abrazo de una afición que valora muy positivamente la intervención del nigeriano. Sobre todo, porque no tenía necesidad alguna de ello y porque ese tipo de actuaciones suelen asociarse más a los capitanes o a los veteranos. Y Agada está lejos de ser una cosa u otra.

“Liberad a Willy”, se leía en alguna red social por parte de aficionados que reclaman una oportunidad para Agada como justa recompensa a una charla que, quién sabe, podría ser ese punto de inflexión necesario para concebir alguna esperanza y que nunca acaba de llegar en un Zaragoza que no deja de sorprender. En todos los sentidos.

Hasta ahora, la aportación del delantero había sido testimonial. Apenas 42 minutos repartidos en dos partidos ha disputado Agada a lo largo de los tres meses y medio que lleva en el Zaragoza desde que llegó, a finales de enero, fuera de forma y con un plan individualizado que requería varias semanas de puesta a punto. 27 minutos le dio Sellés en casa ante el Eibar y un cuarto de hora en Andorra, pero nada más. Inédito con David Navarro, el africano,que también recurrió a las difíciles condiciones de su infancia para reclamar fe y lucha a sus compañeros, se ha ganado a una afición ávida de este tipo de gestos y cansada de otros.

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