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La premonición de Víctor Fernández. “El que juega con fuego, a quemarse”

El técnico recalcó, tras sellar la salvación ante el Racing en Santander hace dos años, que se estaban teniendo "demasiados avisos" y que era necesario "reflexionar y recapacitar", unas palabras que ahora, con el descenso tan próximo, cobran mucho más sentido

VÍDEO | Víctor Fernández, tras conseguir la salvación hace dos años: "Estamos teniendo demasiados avisos"

El Periódico de Aragón

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Santiago Valero

Santiago Valero

Hace ahora casi dos años, un 26 de mayo de 2024, el Real Zaragoza certificaba una sufrida permanencia en la jornada 41 tras ganar en Santander al Racing después de que una semana antes en La Romareda un gol en el último momento firmara las tablas ante el Ferrol para que se diera esa opción matemática de salvar los muebles ganando en El Sardinero. En la rueda de prensa posterior, Víctor Fernández, el entrenador que más veces ha dirigido a este Zaragoza, con más de 400 partidos y que había llegado en marzo, en la recta final de 12 jornadas, con esa amenaza de descenso para sustituir a Julio Velázquez, lanzó un mensaje que ahora suena a premonición: “El que juega con fuego, al final, a quemarse”, aseveró.

Dos años después el fuego ya roza todo el cuerpo zaragocista, con un descenso a Primera RFEF que está a punto de culminarse tras la temporada más desastrosa de todas en la historia reciente, con una desventaja con la permanencia de cuatro puntos cuando quedan nueve por jugarse. Las palabras de Víctor, que ya en la 18-19 había llegado en una situación delicada, aunque entonces en la jornada 18 y con mucho margen para salvarse, cobran pues vigencia absoluta. “Estamos teniendo demasiados avisos, hay que recapacitar y reflexionar sobre lo que está ocurriendo, porque no es de este año, sino que llevamos cuatro, cuatro años ya, salvándonos en la jornada 40”, aseveró el entrenador zaragozano tras respirar aliviado con ese triunfo en Santander con goles de Azón y Enrich en la cita liguera 41 de ese campeonato en el que no llegó a pisar el equipo blanquillo el descenso tras un comienzo inmejorable con Fran Escribá, la caída posterior, la fallida llegada de Julio Velázquez y que Víctor, con un balance de tres victorias, cinco empates y cuatro derrotas, firmara los números necesarios para esa permanencia.

“O nos reinventamos o tenemos otro tipo de discurso, esto es un sufrimiento insoportable, por lo menos para mí como zaragocista”, dijo. Y el club ni se ha reinventado ni ha recapacitado. Ha aumentado, de hecho, el tamaño de sus errores

Se refería el entrenador a las permanencias logradas con JIM en la 20-21, donde el Zaragoza se salvó en la jornada 40, en el siguiente curso, en la 21-22, con el proceso de venta de la Fundación a Real Z LLC culminado y que necesitaba la ratificación de la permanencia matemática, que llegó tras la jornada 39 y a la la salvación algo más tranquila con Fran Escribá en la 22-23, aunque también conquistada en la recta final. “O nos reinventamos o tenemos otro tipo de discurso, esto es un sufrimiento insoportable, por lo menos para mí como zaragocista”, aseguró Víctor entonces, que se quedó en el banquillo, con Juan Carlos Cordero como director deportivo en un equipo de trabajo de funcionamiento imposible entre ambos, otra mala decisión de la nefasta propiedad actual, para que en la 24-25 dimitiera tras 20 citas después de un buen inicio y una caída posterior.

Gabi, tras la mala etapa de Miguel Ángel Ramírez, fue el encargado de, en las 11 jornadas finales de la 24-25, esquivar un descenso que se vio cercano con la reacción del Eldense y el Zaragoza marcó la línea de la permanencia, con la decimoctava posición final. Esta temporada, en la línea de las anteriores, la caída ya se ha hecho inevitable y salvo regate milagroso así va a suceder en las tres jornadas que restan.

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