Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Adrián Colunga, exfutbolista de Real Zaragoza y Sporting: “El jugador está sufriendo, pero creo que nadie se borra”

El asturiano, técnico del Murcia hasta febrero, admite que es "duro" ver al conjunto aragonés en esta situación pero "hay que luchar hasta el final"

Adrián Colunga, durante un partido con el Real Murcia.

Adrián Colunga, durante un partido con el Real Murcia. / LA OPINIÓN DE MURCIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

¿Cómo está viviéndo la situación del Real Zaragoza?

Da pena verlo así. Como jugador que he sido y también como aficionado, es duro, pero hay que pelear hasta el final, aunque es verdad que la cosa está muy complicada, no vamos a obviarlo. Pero se trata de sacar los puntos y confío en que puedan pinchar otros equipos, Para ello, es fundamental estar centrados al cien por cien.

¿Casi irreversible?

Ya le digo que es duro ver a un equipo así tan cerca de descender a Primera RFEF, pero creo que hay que focalizarse en lo que tú puedes controlar como club, como entrenador, como jugador, como director deportivo o en la función que sea tanto en el trabajo diario como en el partido del domingo. Lo que no puedes controlar son los resultados de otros equipos que están en la pelea. Porque si empezamos a pensar que un grande como el Zaragoza está en esa situación, al final entras en bucle. Los chicos están sufriendo porque saben que representan a un gran club con mucha historia y exigencia y una gran afición, pero hay que focalizar en el trabajo y no pensar más allá, porque si no acabas loco.

Estuvo viendo el partido en Valladolid. ¿Qué le transmitió el equipo?

No tuve sensaciones positivas. Como entrenador, no tiene que ser fácil ni para el técnico ni para los jugadores. Es mucha presión, pero no es momento ahora de análisis del equipo, sino, reitero, de pensar solo en el siguiente partido ante un Sporting que prácticamente no se juega nada, sacar los tres puntos en casa y rezar para que los demás pinchen. Se trata, sobre todo, de saber jugar estos partidos, en los que hay un componente emocional grande.

Apenas doce fichas disponibles del primer equipo entre lesiones y demás. ¿Es hora de apostar por gente joven o apurar al máximo con los jugadores más experimentados?

Yo le puedo hablar como entrenador y el que seguro que sabe cómo están sus jugadores es el técnico del Zaragoza. Él los ve entrenar y dispone de mucha más información que todo el mundo que opina alrededor del equipo. Seguro que sacará un once competitivo en función de las cualidades del jugador y de cómo puede desarrollarlas en momentos de tensión como el actual.

No hay factor Romareda esta vez y anda que no se nota…

Bueno, pero eso ya lo sabemos. Por eso digo que hay que centrarse en lo que uno puede controlar, como entrenar bien y darlo todo. La Romareda genera lo que genera pero es lo que hay.

El Zaragoza con pie y medio fuera del fútbol profesional y el Sporting en zona de nadie. Pocos imaginaban esto a principios de temporada…

Nadie lo esperaba, es verdad. Sobre todo, lo del Zaragoza. Son proyectos muy similares para subir a Primera División. Yo jugué en los dos y ambos tienen una masa social brutal y una estructura fuerte, por lo que verlos así es complicado. Lo comparo un poco con el Real Murcia, donde estuve como entrenador, pero es que el mensaje es el mismo, Y es que en el fútbol actual con el nombre no te llega y tienes que dar el cien por cien e incluso así no tienes nada garantizado.

Pero en el caso del Zaragoza se han tenido que hacer muchas cosas mal para llegar a este punto…

Yo siempre creo en la autocrítica y en asumir los errores que se han podido cometer en el día a día. Muchas veces se ve solo el resultado pero son muchísimas cosas más. Ojalá dentro de un mes estemos hablando de que el Zaragoza sigue otro año más en Segunda y con un proyecto de Primera para convertir esos errores en aprendizaje y seguir creciendo.

¿Qué tipo de partido espera?

Lo que está claro es que se tiene que ver un equipo que se está jugando la vida a nivel de duelo individual y de lo que proponga el míster, pero yo creo mucho en tener una concentración máxima y una carga emocional alta en este tipo de partidos. La afición intentará ayudar y los jugadores deben atreverse a volver a filtrar un pase aunque la pierdan. Y si tengo que hacer una carrera por un compañero, la hago. Eso es lo que debe transmitir el equipo.

¿Cree que un jugador puede borrarse?

Por mucho que intentemos pensar que el jugador lo domina todo, no es así. Se puede pensar negativamente de mil historias pero no creo que un jugador se borre. Hay mucha presión y mucha gente pendiente de ti cada una con su opinión y eso también hace que el jugador lo sienta. No es fácil y yo siempre voy a defender al jugador en este sentido. Seguro que nadie se borra.

¿Qué es lo primero que le viene a la mente cuando piensa en su etapa aquí?

El resurgir de una situación muy complicada. Apenas perdimos partidos en una gran segunda vuelta con puntuación de competición europea y la afición se volcó con nosotros. Es difícil, cuando vienen siete jugadores nuevos en invierno, que congenien genial no solo dentro sino también fuera del campo. Y había un ambiente fantástico y se generó mucha ilusión, El equipo se quedó en Primera y eso nos dio mucha felicidad. Eso tiene que ser también el caldo de cultivo para el futuro de cara a generar eso por parte de todo el mundo.

Usted conoce bien la Primera RFEF. ¿Qué le espera al Zaragoza en caso de acabar descendiendo?

Es una categoría complicada, con mucha igualdad. El Tenerife ha demostrado que si un equipo es capaz de tener una buena base de jugadores que hayan dado buen rendimiento en una categoría superior, tienes mucho ganado. Se trata de hacer un grupo fuerte y construir un proyecto importante para ascender, con jugadores diferenciales para la categoría. No es fácil, pero vamos a intentar pensar que eso no va a llegar y, si llega, seguro que están más que preparados para crear un proyecto ilusionante.

¿Se imagina entrenando al Zaragoza?

Ojalá, aunque soy un poco raro para estas cosas, Mi grupo de trabajo y yo tenemos una línea marcada que es elegir bien el proyecto y no tenemos prisa. Queremos estar en buenos lugares donde se trabaje de manera profesional, que se pueda crecer. Nunca se sabe, pero también está ese componente emocional. Claro que me gustaría entrenar al Zaragoza, un gran club al que cualquier técnico querría dirigir.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents