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El rival del Real Zaragoza. Borja Jiménez y un Sporting distraído

La polémica con el técnico en su salida con un equipo sin objetivos ya, con solo 20 citados y juveniles en la lista, pone el énfasis en que el rival no mira hoy al césped.

Borja Jiménez se dirige a sus jugadores en un entrenamiento del Sporting.

Borja Jiménez se dirige a sus jugadores en un entrenamiento del Sporting. / LA NUEVA ESPAÑA

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Santiago Valero

Santiago Valero

«Tengo a mi agente loco para que intente buscarme un equipo para el año que viene», dijo hace una semana Borja Jiménez tras la derrota en Málaga del Sporting, justo después de que ya se hubiera anunciado que no iba a seguir en el club asturiano, donde tenía un año más de contrato. No sentaron bien las palabras en el sportinguismo y el entrenador dio marcha atrás el viernes. «No me expresé bien y no elegí las palabras correctas, quería pedir disculpas a todo el mundo», aseveró el entrenador del rival del Real Zaragoza este domingo.

Esa rectificación pública de Borja, en el mismo día en que aseguró que nunca había querido irse antes de que acabara la temporada, ha aumentado la sensación de mal final de curso para un Sporting que llega al Ibercaja Estadio con las miradas puestas en muchos sitios, pero no en el césped. El club controlado por el Grupo Orlergi se afana en buscar ya un nuevo entrenador, con Nicolás Larcamón como el candidato favorito y con la sensación de amplia revolución en la plantilla en este verano.

Problemas con el club y el vestuario

Esa misma percepción tiene Borja, al que no le convenció el proyecto del club para seguir, pensando en que la necesaria transformación no iba a tener los mejores respaldos económicos y sí la exigencia de subir con esos mimbres, además de que el desgaste del entrenador, también negado, con parte de la plantilla no ayudara en nada a su decisión de continuar. Con ese cóctel, el míster abulense no se pensó mucho la idea de irse y llegó a un rápido acuerdo con el Sporting por el año de contrato que le restaba.

Borja, en una comparecencia como entrenador del Sporting.

Borja, en una comparecencia como entrenador del Sporting. / LA NUEVA ESPAÑA

Con el problema del técnico en todo lo alto arriba el Sporting a un partido en el que no pone nada en juego, como en los anteriores, ya que desde hace varias semanas el club asturiano vio alejarse el playoff y nunca tuvo una amenaza de descenso porque Borja, el entrenador que había subido al Leganés y con Txema Indias de director deportivo, provocó una reacción a su llegada en lugar de Asier Garitano que mejoró los números, pero que se quedó en insuficiente para engancharse arriba.

Sin sus referencias arriba

El Sporting llega con 20 citados sin sus dos mejores jugadores en ataque, Dubasin, autor de 16 goles, y Otero, que acumula 13, además de varios lesionados para que Borja haya completado la citación con dos juveniles, el extremo Dani Paul y el ariete Mario Fernández, puesto que sin nada en juego los habituales del Sporting Atlético que han pisado el primer equipo, como Oyón, Conde o Álex Diego, han sido convocados para la eliminatoria ante el Caudal en el playoff de ascenso a Segunda RFEF.

Así que sin nada en juego, con sus dos referencias fuera, con la polémica con Borja y con el cuarto proyecto de Orlegi fallido se presenta el Sporting en el Ibercaja Estadio, por lo que es un rival en teoría muy propicio. El grupo mexicano, por cierto, quiso entrar en el Zaragoza en 2022 y lo hizo Real Z LLC. No ha logrado subir Orlegi, pero sus datos son mejores que la propiedad zaragocista de largo, ya que los actuales dueños del club aragonés están a un paso de enviarlo a Primera RFEF.

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