Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

David Navarro, entrenador del Real Zaragoza: "Lo que me preocupa ahora es que no manchemos más la camiseta"

El técnico se mostró decaído tras la derrota ante el Sporting de Gijón y asumió parte de culpa de la tragedia del descenso

David Navarro mira al cielo en el Ibercaja Estadio antes del partido.

David Navarro mira al cielo en el Ibercaja Estadio antes del partido. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Después de cuatro derrotas consecutivas, el cambio de discurso de David Navarro fue notable tras perder en casa ante el Sporting de Gijón. El entrenador pasó de la confianza a la resignación y aseguró que su mayor motivación es ya defender el escudo, independientemente de si aún hay esperanzas o no: «Ya no es que no sea matemático, lo que me preocupa ahora es que no manchemos más la camiseta».

El Zaragoza acabará la jornada colista y para Navarro pensar en la salvación es ya algo irreal también por el estado del grupo: «En la situación que estamos, de número de bajas y demás, tendría que ser algo milagroso. Tienen que fallar tres equipos, no uno». El técnico reconoció que ha perdido parte de la motivación que tenía cuando le dijeron «que no pensara en el cómo, sino en para qué» al llegar al banquillo del equipo: «No sé para qué».

Además, advirtió de la enorme dificultad que podría acarrear el intento de regresar a Segunda División una vez se haya consumado el descenso a Primera RFEF: «Ojalá sea un resurgir como el del ‘Depor’, el del Racing, el del Málaga. Perder una categoría es duro porque hay otros que no saben cómo volver, no hay que agarrarse a que a otros les ha ido bien», remarcó.

Ojalá sea un resurgir como el del ‘Depor’, el del Racing, el del ‘Málaga’. Perder una categoría es duro porque hay otros que no saben cómo volver, no hay que agarrarse a que a otros les ha ido bien

David Navarro

— Entrenador del Real Zaragoza

Sobre el partido, David Navarro achacó el resultado a una combinación de la falta de personalidad y la mala fortuna: «Es la primera vez en los años que llevo como entrenador que, los cuatro defensas, o te piden cambio o se lesionan. No me había pasado nunca». El míster considera que el Zaragoza empezó siendo superior, pero le pesó la presión de mantener el resultado: «Entramos al partido relativamente bien, nos ponemos por delante y luego es ‘ay, ay, ay’. No necesitas que te metan un gol desde 30 metros por la escuadra, cualquier ocasión la convertimos en peligrosa», analizó.

Ahora le toca al técnico pensar en las bajas de cara al próximo partido en el que «seguro que la alineación va a estar nuevamente condicionada por eso». Aun así, no cree que la falta de fichas profesionales sobre el campo vaya a generarle un problema: «Eso no tiene que suceder. Si algo tiene la plantilla es que es enorme en cuanto a número. Hay gente que tiene ficha senior y no ha intervenido». Lo que sí puede convertirse en una complicación es la falta de efectivos en determinadas posiciones, en especial en la defensa. «El problema es dónde tenemos las bajas, la concentración», un escenario que puede tener base en la situación del equipo: «El tema físico va relacionado con el mental».

Hay que tener tranquilidad y proteger de las fugas no solo al club, sino al fútbol aragonés. El que no quiera estar que no esté. No ha nacido el jugador imprescindible

David Navarro

— Entrenador del Real Zaragoza

También fue preguntado sobre el problema de la fuga de talentos y otros tantos que tiene la cantera del conjunto blanquillo: «Muchos están detectados. Se está trabajando en ponerles remedio, unos son a corto plazo y otros a medio y a largo, como el tema de la cantera para volver a que sea un vivero de jugadores». Algo que, sin embargo, no considera fácil de trabajar más allá de la calma: «Hay que tener tranquilidad y proteger de las fugas no solo al club, sino al fútbol aragonés. El que no quiera estar que no esté. No ha nacido el jugador imprescindible», comentó.

Por último, aseguró tener «una sensación de impotencia, de desasosiego» por la incapacidad del equipo. «No sé si existe la solución a corto plazo. Si la hay, no la hemos encontrado». Además, explicó que se siente responsable de parte de la situación: «Lo que más me pesa es haber fallado en la ilusión de mucha gente. No creo que seamos los culpables, pero sí parte del barco que se hunde. El equipo estaba muerto, lo reanimamos y se va a quedar en la mesa de operaciones».

Tracking Pixel Contents