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La opinión de Sergio Pérez

Los casos de Saidu y Ale Gomes y el Real Zaragoza que no lo conocerá nadie

El club llevará a cabo una 'limpieza' casi total de la plantilla actual para la próxima temporada

Saidu, en un entrenamiento del Real Zaragoza.

Saidu, en un entrenamiento del Real Zaragoza. / JAIME GALINDO

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Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

A tres días del partido de Las Palmas, al que el Real Zaragoza acudirá en cuadro y con la soga del descenso al cuello a falta del último apretón, la SAD tiene ya puestas todas las miradas en la próxima temporada en Primera RFEF, donde el equipo aragonés militará salvo que ocurra un milagro altamente improbable.

La consumación de este fracaso deportivo de alcance histórico provocará unos efectos visibles en toda la estructura, societaria, institucional, interna y deportiva. Mientras todo eso llega, Lalo Arantegui trabaja en un único escenario: que el equipo juegue en la tercera categoría del fútbol español. Y un único objetivo: regresar a Segunda División en un solo año.

La Primera RFEF tiene unas particularidades distintas a las que el aficionado del Real Zaragoza está acostumbrado en el fútbol profesional. No hay un límite salarial como tal pero sí medidas de control de gasto. Por ejemplo, el coste de la plantilla no puede superar el 70% de los ingresos previstos.

En esta campaña, la cifra de negocio de la SAD ha crecido hasta los 18 millones de euros. La previsión para la temporada 26-27 es que se reduzca hasta unos ocho. El coste de la plantilla rondará los cinco, en el entorno de los seis con el filial y la Ciudad Deportiva.

Lalo Arantegui observa un entrenamiento junto a Alberto Belsué.

Lalo Arantegui observa un entrenamiento junto a Alberto Belsué. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Al Real Zaragoza no lo conocerá nadie. Y así debe ser. La limpieza debe ser prácticamente total. Todos los jugadores están en el mercado, o bien porque quedarán directamente desvinculados, o bien porque el club no va a contar con ellos, o bien porque algunos jugadores que aún son activos querrán salir y el club lograr un buen retorno monetario con la mejor fórmula posible.

Por ejemplo, son los casos de Saidu y de Ale Gomes. El primero ha estado en el punto de mira de importantes clubs europeos aunque todavía tiene muchas facetas de su juego por pulir, entre ellas aprender a usar la inteligencia en sus acciones. Pero es una fuerza de la naturaleza. Con Ale Gomes, todo está torcido desde hace meses por una diferente interpretación de su situación contractual.

Realmente, da igual. El Real Zaragoza de Lalo Arantegui para la temporada 26-27 ha de abrir las puertas y las ventanas, que el aire corra y se regenere, eliminar todos los vicios creados dentro de la plantilla y que los futbolistas que defiendan el escudo del león estén sin contaminar y dispuestos a iniciar una nueva era, si hace falta casi desde cero. Que el Real Zaragoza vuelva a ser un equipo con el que identificarse. Que el Real Zaragoza vuelva a ser el verdadero Real Zaragoza.

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