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La otra visión del drama del Real Zaragoza en Las Palmas. Un 'marrón' para Enrique Clemente y Luis Helguera

Zaragozanos y zaragocistas, de cuna el central y de adopción el director deportivo, viven este domingo un partido que mezcla la obligación profesional con su club actual y la tristeza sentimental del factible descenso blanquillo

Luis Helguera, director deportivo, y Clemente, defensa de Las Palmas.

Luis Helguera, director deportivo, y Clemente, defensa de Las Palmas. / SERVICIO ESPECIAL

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Santiago Valero

Santiago Valero

Zaragozano y zaragocista de cuna Enrique Clemente, en la entidad desde alevines hasta que puso rumbo a Las Palmas en 2022 y con un regreso poco fructífero en el curso pasado, y zaragozano y zaragocista en ambos casos de adopción Luis Helguera, que tiene en el Real Zaragoza junto con el Racing y Las Palmas, donde lleva nueve años en los despachos y tiene tres más por delante, los equipos de su corazón.

Los dos se deben a su club, que necesita la victoria para reafirmar su posición de playoff y quedar lo más arriba posible, con el ascenso directo muy lejano, pero aún en los cálculos matemáticos, y los dos hubieran cambiado este encuentro en el que el Zaragoza puede dar con sus huesos en Primera REFEF por cualquier otro. Sin ninguna duda además. Sin embargo, el capricho del calendario y la mala temporada blanquilla han hecho que esa tremenda desgracia se pueda dar en la visita a Las Palmas y que una victoria de su actual equipo condene al que ha sido y es el de su sentimiento.

Hasta 49 partidos oficiales en el primer equipo zaragocista contemplan a Enrique Clemente Maza, que está viviendo en la actual temporada en Las Palmas la de su explosión como jugador, aprovechando en el carril zurdo sus cualidades y abandonando la posición de central para Luis García, otro exzaragocista, que pasó dos años en el conjunto aragonés entre 2011 y 2014, con una cesión al Tigres mexicano de por medio, si bien la vinculación sentimental del técnico es mucho menor.

Clemente celebra con Pejiño su gran gol al Almería la pasada jornada.

Clemente celebra con Pejiño su gran gol al Almería la pasada jornada. / LALIGA

En el caso de Clemente, el corazón es zaragocista, mucho y sin concesiones. El defensa de la cantera subió al primer equipo a principios de la temporada 19-20, con Víctor Fernández, y antes, cuando se lesionó en la rodilla jugando con el Deportivo Aragón en octubre del 2018, se le hizo contrato con el primer equipo por parte de Lalo Arantegui, cuando era uno de los jugadores emblema de la entidad en su cantera, rechazando durante años el interés de clubs importantes para ficharlo, el Barcelona para que jugara en su filial por ejemplo.

No se llegó a consolidar en el primer equipo con cesiones al Logroñés y de media temporada al Sanse en la 21-22 antes de salir con la carta de libertad rumbo a Las Palmas en el verano de 2022. Allí vivió otro año a préstamo, en el Racing de Ferrol, y la oportunidad de volver en 2024 a casa, como petición expresa de Víctor, pero el tren del equipo de su vida se le volvió a escapar con un curso irregular en un equipo más irregular todavía y regresó al conjunto canario, donde ha hecho una campaña para enmarcar, con 36 partidos, 35 de titular. Y es que Clemente ha explotado este año, mostrando más capacidad ofensiva que nunca, con cinco goles. Bueno, golazos. Uno maradoniano ante el Córdoba, con un eslalon de 80 metros y dos con buenos disparos con la zurda ante el Eibar y el Ceuta para que el que abrió la goleada ante la Cultural y la perfecta volea en Almería la jornada pasada completen la galería de joyas.

Helguera, en la presentación de Mika Mármol por la UD Las Palmas.

Helguera, en la presentación de Mika Mármol por la UD Las Palmas. / EFE / Elvira Urquijo

Luis Helguera, cántabro y nacido en Ferrol, llegó al Zaragoza para el filial, para el Aragón, en 1997, tras rescindir del segundo conjunto entonces del Albacete, el Manchego, poniéndose a las órdenes de Manolo Villanova y jugando dos años más, entre 198 y 2000, en el primer equipo, con hasta 25 encuentros oficiales, con el que rozó la Liga en la 99-00 de Txetxu Rojo y Milosevic como referencia arriba.

Se marchó traspasado al Udinese y cumplió una amplia trayectoria, primero de jugador y después en los despachos, en el Huesca y en una primera etapa en Las Palmas, en el Levante y desde 2020 de nuevo en el club canario, donde ha renovado y le queda vínculo hasta 2029. Arribó en agosto de 2016, con la UD en Primera y Setién en el banquillo para ejercer de secretario técnico junto a Toni Cruz y se fue en junio de 2018 tras consumarse el descenso. Regresó en marzo de 2020, unos días antes del estallido de la pandemia, y con la renovación si cumple el contrato alcanzaría el ciclo de nueve temporadas consecutivas.

Él es el arquitecto del intento de retorno del equipo canario a Primera, categoría que recuperó en 2023 con él como máximo responsable deportivo y que perdió en 2025. Sin embargo, su corazón está en Zaragoza, de allí son su mujer y sus hijos, allí tiene su residencia fija y no duda de que volverá a esta ciudad, a la que considera su ciudad. "Mi residencia es Zaragoza y yo voy a vivir en Zaragoza, lo tengo clarísimo. Además de ser el club que me dio la oportunidad de jugar en Primera, le tengo mucho cariño. No sé cuándo, pero algún día volveré", decía en una entrevista en este diario en 2017, palabras que tienen plena vigencia en su mente.

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