Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Jorge Casado, exjugador del Real Zaragoza: "En Primera RFEF con el escudo no se gana a ningún equipo"

El lateral, que se acaba de retirar del fútbol en el Guadalajara jugando en la categoría de bronce, asegura que le da "mucha pena" el descenso del Real Zaragoza, ensalza la llegada de Ibai Gómez y da las claves de lo que le espera al equipo aragonés al curso que viene

Jorge Casado, con sus dos hijos el pasado sábado, día de su despedida del fútbol.

Jorge Casado, con sus dos hijos el pasado sábado, día de su despedida del fútbol. / Instagram

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Zaragoza

Ahora que ya han pasado unos días desde su retirada del fútbol, ¿le ha dado tiempo a reposarlo o asimilarlo o todavía no?

Ahora mismo estoy desconectando un poco de todo, disfrutando del tiempo libre y aprovechando para hacer cosas. El golpe de realidad me lo llevaré cuando empiece la rutina, cuando vea a mis compañeros que se incorporan a las pretemporadas y ahí será cuando realmente me dé cuenta de lo que he dejado atrás.

¿Cómo fue ese rosario de emociones en el último partido y en esa última semana?

Fue agridulce. Cuando hice el comunicado de que iba a ser mi último partido, recibí cientos y cientos de mensajes, aparte de personas que no te esperas como entrenadores o compañeros de hace muchísimos años. Sobre todo triste porque dejo lo que ha sido mi vida durante 32 años, porque empecé a jugar con cinco años al fútbol y voy a cumplir 37, pero por otro lado muy feliz porque creo que, como ha dicho mucha gente, he dejado huella por donde he pasado. Que los compañeros, entrenadores, dirigentes de clubs o trabajadores se acuerden tanto de mí y de buenos momentos, eso es lo que te queda y lo que vas a recordar. 

¿Con qué sabor de boca ha cerrado su carrera a nivel personal y colectivo? Deportivamente han descendido y están viviendo una situación muy complicada por los impagos.

Soy muy crítico conmigo mismo y pienso que he hecho muy buena carrera, pero podría haber sido mucho mejor, aunque puedes preguntar a otra persona y dice, ‘no te quejes que has tenido un carrerón increíble’. Creo que es la ambición de cada uno, las ganas de crecer y en ese aspecto estoy muy orgulloso, pero claro que todo se puede mejorar en la vida. Me gustaría haber acabado de otra manera, a nivel personal estoy muy contento porque he terminado a un muy buen nivel deportivo, pero a nivel colectivo y a nivel institucional no ha sido la despedida que soñaba. Tanto mis compañeros como el club hicieron el día de la despedida que todo fuera bastante agradable, me hicieron disfrutar mucho y espero que se solucione pronto el tema institucional del club. Estoy seguro que en cuanto se ponga en manos de alguien que quiera el club y que sepa manejarlo, el Guadalajara volverá al sitio donde merece.

¿Tenía claro que este era el momento de dejarlo o le intentaron convencer? 

He acabado con casi 30 partidos jugados a un nivel bastante alto. Me he lesionado una vez, que fue al principio de temporada, que tuve una pequeña rotura de fibras, y creo que he acabado a buen nivel y que era el momento. Tengo que tomar decisiones ya, tengo un negocio familiar que tengo que dirigir, mis hijos también se merecen que pase tiempo de calidad con ellos, mi pareja, mis padres, mis hermanos, mis sobrinos y toda la familia. Ha sido dura la decisión, pero creo que he acertado. 

¿De qué está más orgulloso en su carrera? ¿Y se arrepiente de algo?

¿De qué estoy más orgulloso? De haber sido yo siempre. He sido muy leal, he sido muy yo. Tengo una personalidad bastante fuerte y ante todo me han podido ir mejor o peor las cosas, habré podido rendir mejor o peor, pero ante todo siempre he sido yo. Nunca he dejado de sonreír y de trabajar, he sido constante y muy honesto con mi trabajo y con la profesión. Lo peor, quizá cuando más necesitaba ayuda, que fue el año del Betis, en el que pagué el cambio. Salí de un filial, que es verdad que tiene una repercusión a nivel de Primera División, como es el Real Madrid Castilla, y fui a un club gigante como es el Betis y ahí me pudo un poco la presión. La ayuda que pedí más adelante pude haberla pedido en ese momento para intentar saber llevar mejor esa presión y manejar muchas de las cosas que no sabía controlar en ese momento.

¿Alguna espina clavada? 

No. Si no me equivoco, tengo cinco ascensos, prácticamente en todas las categorías, y tengo también descensos, pero es parte del proceso. No considero un fracaso los descensos, porque ha habido equipos bastante mejor que tú y, aunque se pueden haber hecho las cosas mucho mejor, hay que aprender y seguir adelante. No tengo espinas clavadas, creo que he llegado a tocar la élite como fue debutar con el primer equipo del Real Madrid, he llegado a jugar en Segunda División, en Primera División en el extranjero, Copa del Rey, tengo ascensos, tengo descensos… una carrera bastante completa. 

¿Mejor y peor momento? Un flash, una imagen.

Va a ser un tópico, pero debutar con el Real Madrid. Soy madridista de cuna y para mí y toda mi familia fue un sueño hecho realidad. Y quizá el peor momento fue la temporada del Betis. Creo que estaba bastante capacitado para competir a un gran nivel en ese club y no estuve a la altura a nivel personal. 

Le dicen en 2016, cuando firmó por el Real Zaragoza, un grande en horas bajas, que hoy estaría en Primera RFEF y seguramente no se lo creería.

Me da mucha pena, porque la masa social es el mayor activo del Real Zaragoza, más allá de los títulos que consiguió en el pasado. He seguido mucho al equipo, al club y los resultados semana tras semana y fue chocarte contra una pared continua. El cambio de entrenadores, de la directiva, de dirección deportiva… me da mucha pena. Si me dice hace diez años, cuando jugué allí, que esto iba a ocurrir, le digo que está loco. Hay que poner el ejemplo del Racing de Santander o el Deportivo de La Coruña, vivir el momento y no de lo que has ganado en el pasado, ni lo que has conseguido, porque con el escudo en esta categoría no se gana a ningún equipo. Y sobre todo hacer una plantilla competente. He visto que ha firmado a un gran entrenador como Ibai Gómez y nada de fichar nombres, sino jugadores que sepan de qué va esto y que se vayan a dejar la piel por este escudo y por esta afición. Ojalá sea tocar fondo para volver a salir a sacar la cabeza y que sea este año ya.

Desde fuera, ¿se veía venir que algún día el descenso podía pasar? 

Es muy fácil hablar desde la barrera, pero por lo que he seguido desde la distancia, que al final es lo que lees y lo que publican los medios, la gestión muy buena no estaba siendo. ¿Se veía venir? Puede ser, pero cuando ha empezado a ver las orejas del lobo ya era tarde para reaccionar. Conozco a Lalo, pude trabajar con él, y he visto también que ha entrado en la cantera Javi Ros, que es muy amigo mío, y ojalá con gente de la casa y que viva esto se empiece a trabajar y a mirar por el club y no querer beneficiarse de ello.

¿Qué recuerdo le deja su año como zaragocista? Quizá por lo que más le recuerde la afición fue su gol al Huesca para ganar en el descuento.

Esta semana tuve que ir al colegio de mis hijos a dar una charla a la clase de mi hija mayor y justo puse esa foto, en la que salgo celebrando el gol y gritando en La Romareda. Fue increíble el gol de la victoria en un derbi. Pero también fue una temporada dura, porque había mucha expectativa de estar arriba con la vuelta a Zapater y de Cani o los grandes fichajes como José Enrique. Teníamos de delantero a Ángel, Diego Rico que en la pretemporada fichó por el Leganés, Erik Morán, Javi Ros… Era una gran plantilla, pero también, otra vez, hubo muchos problemas. Tres entrenadores, los resultados no acompañaban y la afición se impacientó y es normal que fuese muy crítica en el jugador y con el club. No fue la mejor temporada de mi vida, pero de todo se aprende y ahí está la exigencia del escudo y de una entidad. Y yo ya venía, hablando mal y con perdón, con los huevos pelados de estar en el Betis. No soy el jugador más recordado de esa temporada, pero tengo un buen recuerdo y mi hija prácticamente es medio maña. Estuve muy a gusto allí. 

¿Qué le espera el Real Zaragoza en Primera Federación? Ya ha dicho antes que con el escudo no se gana?

Han venido equipos muy grandes y siguen estando otros como el Nástic de Tarragona, que mire el golpe que se ha pegado este año; el Real Murcia que ha salvado los muebles en las últimas seis jornadas; el Ibiza, con un presupuesto increíble; o el Deportivo de La Coruña, que ha estado cuatro años peleando. Al Deportivo le costó muchísimo hasta que se dio cuenta que esto no va de nombres y sí de jugadores que compitan. En la Primera Federación hay grandísimos jugadores que podrían estar perfectamente en la Segunda División, incluso más arriba, y es una categoría que para mí es muy deficitaria porque el club que no tiene dinero está muy limitado, pero sí que si tienes un buen presupuesto y puedes optar a poder elegir puedes hacer una gran temporada. Los cimientos empiezan por un gran entrenador, el Zaragoza lo tiene. Tengo compañeros que han tenido a Ibai y hablan maravillas de él y ahora solo falta hacer una base buena para competir con grandes jugadores. 

¿Qué plan tiene ahora tras la retirada?

Tengo un negocio familiar, mi padre tiene una autoescuela y me tengo que formar porque es un negocio que funciona bien. También tengo los tres niveles de entrenador y me gustaría empezar a formarme en algún cuerpo técnico. Por ahora de primer entrenador tendría que ser en alguna categoría formativa porque no tengo los conocimientos como para estar en un primer equipo aunque sea de una categoría baja. Estos días me han llegado oportunidades, me han ofrecido que formara parte de cuerpos técnicos, pero ahora mismo necesito desconectar, limpiar cabeza, pasar tiempo de calidad y sí es cierto que tendré el negocio y me dedicaré a ello, pero quiero seguir ligado al mundo del fútbol. Tengo ese gen de entrenador y podría formar parte de un cuerpo técnico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents