El futuro de Francho condiciona la composición de una medular muy definida
A expensas de si el capitán sigue, el club apuesta por Terrer, cuenta con Saidu y completará la zona con un fichaje extranjero, con las variables adicionales de Rubén Díez y Monzón

Jaime Galindo
El futuro de Francho Serrano, convaleciente de la intervención quirúrgica a la que fue sometido hace un par de semanas para reparar la rotura parcial del menisco de su rodilla derecha, apunta a ser uno de los asuntos más relevantes del largo verano que tiene por delante el Real Zaragoza. Y es que el capitán y su presencia o no en la plantilla de la próxima temporada marcan el diseño del centro del campo, la línea que, por otra parte, más definida tiene ya la dirección deportiva encabezada por Lalo Arantegui.
El caso de Francho es especial y como tal se está abordando desde el club. El jugador ya ha mostrado, tanto en público como en privado, su disposición a seguir y liderar el intento de retorno a Segunda, pero sus condiciones contractuales no son fáciles de asumir, lo que aboca a ambas partes a llegar a un acuerdo tanto para continuar en el Zaragoza, con el que tiene contrato hasta 2030, como en caso de buscar una salida.
Porque la elevada ficha de Francho y la cláusula en su contrato que establece que el capitán será cedido a un equipo de Segunda en caso de descenso del Zaragoza suponen, en principio, dos escollos mayúsculos para una continuidad que pasaría, irremediablemente, por una sustancial rebaja de una ficha difícilmente asumible en Primera RFEF.
La opinión de Ibai Gómez, cuya presentación oficial como nuevo entrenador del Zaragoza se llevará a cabo en las próximas horas, también será clave tanto si el técnico vasco considera indispensable a Francho como, si por el contrario, cree que es prescindible. En todo caso, la decisión no se demorará en exceso.
Esta situación condiciona de lo lindo el diseño y la planificación en torno a una sala de máquinas que es, de largo, la zona más definida a estas alturas. Si Francho sigue, será uno los cuatro mediocentros de la plantilla. Si no lo hace, el club acudirá al mercado en busca de un sustituto. Sería, en ese caso, el segundo refuerzo para una medular que tendrá nuevo inquilino, que apunta a llegar del extranjero. Junto a él, completarán la demarcación Lucas Terrer y Saidu. El primero es una apuesta en firme del club, que tiene claro que el canterano crecerá notablemente en Primera RFEF. En el caso de Saidu, la decisión está casi tomada, aunque no es del todo unánime. En su caso, el mercado acecha con varios cluibs interesados desde hace tiempo, pero su mal final de temporada y los problemas en una de sus rodillas apuntan a acercarle más a su permanencia en el Zaragoza que a recalar en otro equipo. Tanto Terrer, de 21 años, como Saidu (20) han renovado recientemente su contrato con el Zaragoza. Lucas lo hizo hasta 2029 y el ghanés hasta 2030.
Pero hay otra variante más. Y es que Rubén Díez, uno de los fichajes ya cerrados por Lalo, puede ayudar en esa zona. De hecho, este curso ha jugado en varias ocasiones en el centro del campo o como interior a pesar de su condición de mediapunta. Además, el club confía ciegamente en Diego Monzón, el centrocampista hispano-ecuatoriano de 18 años del filial que la próxima temporada alternará entre el Deportivo Aragón y el primer equipo.
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