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La visión más cercana de Ibai Gómez. "Está más que capacitado para el reto del Real Zaragoza"

Mitxelo, su padre y el presidente de Ibai Gómez en el Santutxu, y Gorka Zurinaga, máximo dirigente del Arenas cuando estuvo el nuevo entrenador del Zaragoza, desgranan su personalidad y estilo y subrayan sus virtudes

Ibai Gómez, en el vestuario del Real Zaragoza en el Ibercaja Estadio.

Ibai Gómez, en el vestuario del Real Zaragoza en el Ibercaja Estadio. / REAL ZARAGOZA

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Santiago Valero

Santiago Valero

Poco más de metro y medio medía Ibai Gómez con 13 años por su crecimiento muy tardío, cuando era inseparable de Miguel Ángel, de Mitxelo, su padre en los campos de Bilbao y de toda Vizcaya, con el Santutxu, en el que su aita ha sido toda una institución de casi cinco décadas. «Fuimos a Bermeo con un equipo de prebenjamines, en 2003, y me dijo que por qué no le dejaba entrenar. Le contesté que si quería ese era su equipo», narra Mitxelo. Ibai sí que quiso, claro que quiso. «Siempre le gustó más entrenar que jugar», apostilla su progenitor. El técnico bilbaíno ha sido anunciado este jueves por el Real Zaragoza, con un contrato de un año más dos opcionales si logra el ascenso al final de la actual campaña.

Satutxu fue el inicio de una carrera en la que profundizó al colgar las botas, en los juveniles del Santutxu, con la selección de la República Dominicana, en el Arenas de Getxo, donde su presidente fue Gorka Zurinaga para lograr un ascenso a Primera RFEF («Fue una apuesta valiente, nos llamaban locos por ficharlo, pero demostró todo su nivel, un acierto pleno», explica el exdirigente de ese club) y seguir sus pasos en el Andorra, con 15 partidos antes de su despido, y ahora el Real Zaragoza, con una llegada que será oficial la próxima semana, pero ya rubricada por un año y otro opcional.

Mitxelo, padre de Ibai y presidente del Santutxu cuando lo dirigió en el juvenil de División de Honor.

Mitxelo, padre de Ibai y presidente del Santutxu cuando lo dirigió en el juvenil de División de Honor. / SANTUTXU FC

Hizo carrera en el Athletic y en el Alavés Ibai Gómez, un futbolista repleto de talento y capacidad en ataque, aunque algo irregular. Debutó ante el Zaragoza en San Mamés y se rompió la rótula al minuto de salir para estar siete meses de baja en la 10-11 y le marcó un gol en la 12-13 que cerró el descenso virtual blanquillo. Mitxelo no tarda en recodar que él hizo la mili en Zaragoza, en San Gregorio, y que con Ibai vino no pocas veces a jugar torneos a la capital aragonesa, como futbolista o de técnico, lo que hizo que su hijo empezara a estrechar lazos en la ciudad, que ha mantenido y ha potenciado.

Aquel prebenjamín del Santutxu supuso su estreno de técnico y a esa camada de niños de siete años los dirigió después en alevines, infantiles, siendo campeón de Vizcaya por delante del Athletic, y cadetes mientras ya se hacía un hueco en el fútbol profesional, con Joaquín Caparrós, con Marcelo Bielsa y con el Txingurri Valverde, los tres entrenadores que más le han marcado, aunque quizá ninguno como el Loco. Le pidió todos los entrenamientos de una temporada y el entrenador argentino se los dio y en la siguiente, en la 12-13, lo mismo. Ese es uno de los tesoros de Ibai, un técnico perfeccionista hasta la obsesión, que cuida todos los detalles y que trabaja mucho el aspecto mental.

Mitxelo: "Ha sido una esponja, ha absorbido lo mejor de los entrenadores que ha tenido, se fijaba en todo. Como mucho, le dije que tenía que ver bien las cualidades de todos los futbolistas y sacarles provecho"

Gorka Zubirana, presidente del Arenas cuando Ibai fue su entrenador

Gorka Zurinaga, presidente del Arenas cuando Ibai fue su entrenador / SERVICIO ESPECIAL

«Ha sido una esponja, ha absorbido lo mejor de los entrenadores que ha tenido, se fijaba en todo», explica Mitxelo, que nunca le dio un consejo sin que su hijo se lo pidiera. Y no le pidió demasiados.

«Como mucho, le dije que tenía que ver bien las cualidades de todos los futbolistas y sacarles provecho. En eso creo que Ibai acierta siempre», espeta. Y el nuevo míster del Zaragoza siempre lo ha defendido. «Mi idea es crear un contexto mental individual que sea lo mejor posible», ha dicho en varias ocasiones.

Mitxelo: «La presión alta o media lógicamente la ha cogido de Valverde y de Bielsa, por lo que sus equipos tienen mucha exigencia física, pero también trata de salir con el balón desde atrás, porque otro de sus ídolos en el banquillo ha sido Guardiola»

Cuidar el aspecto mental

«Por lo que ha sufrido de jugador con las lesiones, está pendiente siempre de ese tema mental y habla mucho con sus futbolistas, no se le escapa nada», reseña el que hasta julio pasado era presidente del Santutxu, donde estuvo 48 años como jugador y entrenador, coordinador de la cantera, además de dirigente. «La presión alta o media lógicamente la ha cogido de Valverde y de Bielsa, por lo que sus equipos tienen mucha exigencia física, pero también trata de salir con el balón desde atrás, porque otro de sus ídolos en el banquillo ha sido Guardiola, siente devoción por él», resume Mitxelo.

Cuando Ibai se marchó a Vitoria en 2016 dejó de entrenar en el Santutxu, donde el último año llevó a un Juvenil C en el que estaba Dani Vivian. En Mendizorroza, donde se encontró con otro técnico importante en su carrera, Abelardo, estuvo tres años, otros tres más en el Athletic para un fugaz paso por Irán y otro también por el Deportivo cuando las rodillas y las lesiones ya le decían basta. Colgó las botas en 2023 y se hizo cargo en la 23-24 del juvenil de División de Honor del Santutxu, firmando una temporada «muy maja, tranquila, con una quinta plaza final y un muy buen fútbol», explica Mitxelo. Ese buen año no pasó desapercibido. No desde luego para el Arenas, un histórico, uno de los fundadores de la Liga y que venía de un curso muy duro en la 23-24, logrando una agónica permanencia en Segunda RFEF.

Zurinaga: "Lo habíamos seguido en el año del juvenil en Santutxu, cómo había progresado y evolucionado a ese equipo, lo que habían mejorado y su forma de trabajo y no tuvimos dudas. Le firmamos dos años, una apuesta decidida, porque confiábamos mucho en él"

Antes de hacerse cargo del Arenas vivió la experiencia de los Juegos en París en 2024 con la República Dominicana, donde en el grupo de España se quedó en la primera fase. «Lo habíamos seguido en el año del juvenil, cómo había progresado y evolucionado a ese equipo, lo que habían mejorado y su forma de trabajo y no tuvimos dudas. Le firmamos dos años, una apuesta decidida, porque confiábamos mucho en él», indica Zurinaga.

Ibai les dio la razón. Aquel Arenas subió con 70 puntos, «como campeones, con una apuesta por el fútbol y jugando muy bien. En el Zaragoza puedo asegurar que os vais a divertir con Ibai. Tiene mucha seguridad en lo que quiere, en el perfil de jugador que busca y con mucha confianza en sus ideas y con mucha autoestima», espeta el presidente del Arenas hasta marzo pasado, alabando el equipo que forma con David Vinatea e Íñigo Larriqueta, sus ayudantes habituales y que también estarán en el Zaragoza.

Zurinaga: «Pondera el talento, combinando bien la experiencia y la juventud, pero con la presión alta que hacen sus equipos es fundamental que todos trabajen fuerte y duro en el campo. Ni le va a temblar el pulso con las decisiones ni va a admitir injerencias»

«Pondera el talento, combinando bien la experiencia y la juventud, pero con la presión alta que hacen sus equipos es fundamental que todos trabajen fuerte y duro en el campo. Ni le va a temblar el pulso con las decisiones ni va a admitir injerencias», proclama Zurinaga. «No conocí nunca a nadie en el fútbol con su capacidad de trabajo y de ir al detalle, también en la alimentación y en el entrenamiento invisible», añade. De hecho, en el Andorra en su equipo técnico se llevó a un nutricionista.

Ibai, entre David Vinatea e Íñigo Larriqueta, sus dos ayudantes.

Ibai, entre David Vinatea e Íñigo Larriqueta, sus dos ayudantes. / SERVICIO ESPECIAL

El Andorra pagó su cláusula en junio para salir del Arenas. «Me arrepiento de no haberle puesto una más alta. Me fastidió que se marchara, pero es entendible, claro, era entrenar en Segunda», y en El Principado en 15 partidos, tras un comienzo espectacular y una caída posterior, está su última etapa antes de arribar a un Zaragoza en Primera RFEF. «Está más que capacitado y preparado para el reto», espeta Mitxelo, desde el cariño de un aita hacia su hijo, pero esa aseveración la subraya Zurinaga. «Lo conozco bien y sin duda lo está, asume su llegada al Zaragoza como un reto precioso en el que solo vale subir. Lo va a llevar con ambición y seguridad. Le auguro un gran futuro», cierra.

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