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La opinión de Sergio Pérez

Ademo, Pereira, Rubén Díez, Jardí, Peña y el método de Lalo Arantegui para revivir al Real Zaragoza

Al director deportivo se le juzgará por sus resultados inmediatos pero también por su capacidad para dibujar el medio plazo desde el presente, fichando jugadores dominantes para Primera RFEF y que le sirvan al Zaragoza del futuro

Lalo Arantegui, director deportivo del Real Zaragoza, durante su rueda de prensa de este lunes.

Lalo Arantegui, director deportivo del Real Zaragoza, durante su rueda de prensa de este lunes. / JAIME GALINDO

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Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

Cuando Lalo Arantegui desembarcó de regreso en el Real Zaragoza, el Real Zaragoza ya iba cuesta abajo y sin frenos. Se habían hecho demasiadas cosas mal y lo mal que pintaba la cosa por el mes de marzo ya no tuvo vuelta atrás en mayo: el descenso a Primera RFEF se consumó. Pocas responsabilidades se le pueden achacar al actual director deportivo de esa catástrofe histórica: heredó un grupo roto por demasiadas costuras. Lo que pudo hacer, elegir al entrenador para acabar la temporada, no le salió nada bien. La experiencia ha demostrado que había más tiempo del que todo el mundo creía que había.

Lalo ha empezado ya a construir el primer proyecto de su segunda etapa en la SAD en una categoría totalmente inusual para el Real Zaragoza. Lo primero, los cimientos: el entrenador. Ibai Gómez fue su elegido. Un técnico joven, valiente, con un currículum interesante para la edad e ideas futbolísticas muy de este momento de la historia. Como a todos los entrenadores, a Ibai ha habido cosas que le han salido bien y otras que no.

En su primera rueda de prensa con el equipo en Primera RFEF, sin que ningún mandamás del club se haya dignado a hablarle en persona a la afición después de un fiasco de esta dimensión, Arantegui anunció cinco fichajes (Rubén Díez, Jaume Jardí, Anartz Peña, Raúl Pereira y Peter Ademo, estos dos últimos las grandes novedades: lateral izquierdo procedente del Cádiz y mediocentro nigeriano que llega del Sheriff Tiraspol de Moldavia).

Además, Lalo confirmó la renovación de Tachi por un año, que Hugo Carrillo estará en la plantilla y la posibilidad de que Francho también continúe reconsiderando su posición económica. El director deportivo anunció un pelotón de bajas ya cerradas: Andrada, Adri Rodríguez, Larios, Akouokou, Cumic, Rober González y Kodro al terminar sus cesiones; Aguirregabiria, Insua, El Yamiq, Pomares, Guti, Toni Moya, Mawuli, Bakis, Soberón, Tasende, Agada, Radovanovic, Paulino, Sebas Moyano, Keidi Bare, Valery, Dani Gómez, Jaime Vallejo y Luis Carbonell al finalizar sus contratos o quedar desvinculados por el descenso.

Otro momento de la comparecencia de Lalo Arantegui en el Ibercaja Estadio.

Otro momento de la comparecencia de Lalo Arantegui en el Ibercaja Estadio. / JAIME GALINDO

Junto a Tachi y las cinco contrataciones, en la plantilla se mantienen Juan Sebastián, Francho, Marcos Cuenca, Hugo Pinilla, Saidu, Hugo Barrachina, Lucas Terrer y Alex Gomes. Los cedidos Kosa, Adrián Liso, Pau Sans y Samed Bazdar regresan a la disciplina del club aragonés a expenas de solucionar su futuro en un sentido o en otro, que de todo habrá hasta que se cierre el mercado. Habrá ventas, habrá culebrones y habrá salidas fáciles.

El objetivo de Lalo solo es uno: que el Real Zaragoza regrese a Segunda División en una temporada y no se eternice en el agujero al que ha caído como le sucedió a otros ilustres del fútbol español. El Tenerife y el Eldense, que descendieron en la temporada 24-25, han regresado en la 25-26.

Sin embargo, además de poner otra vez el pie en Segunda a la vuelta de 38 jornadas, Lalo está obligado a empezar a construir el Real Zaragoza del futuro dotando al club de una estructura deportiva creíble y sólida, de acuerdo a un modelo consistente, con un método común y bien desarrollado a todos los niveles, generando una plantilla de futbolistas con categoría para dominar la Primera RFEF pero con fundamentos para servir de base en un hipotético regreso a Segunda. No será solo el qué por lo que el Real Zaragoza tenga ganado el futuro, será también el cómo.

Inevitablemente, al director deportivo se le juzgará por sus resultados inmediatos pero también por su capacidad para dibujar el medio plazo desde hoy mismo, eligiendo buenos jugadores para Primera RFEF e intuyendo cantidad y calidad para años venideros. Se ganará el sitio si el Real Zaragoza deja de ser un cementerio de elefantes o un lugar donde juega cualquiera y se convierte en un club bien administrado donde vuelve a crecer la hierba. En un vergel de talento para hoy y para mañana.

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