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La opinión de Sergio Pérez

Los traspasos de Samed Bazdar y Adrián Liso y la posición de fuerza del Real Zaragoza

A pesar de su debilidad deportiva, el Real Zaragoza mantiene una estrategia firme para monetizar los activos futbolísticos y económicos que tiene en la plantilla, como Bazdar y Liso

Samed Bazdar posa con la camiseta de Bosnia antes del inicio del Mundial.

Samed Bazdar posa con la camiseta de Bosnia antes del inicio del Mundial. / FEDERACIÓN BOSNIA DE FÚTBOL

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Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

La posición del Real Zaragoza es de máxima debilidad. Descendido a Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español, el club aragonés está en el peor momento deportivo de su brillantísima historia. El equipo se derrumbó por completo la temporada pasada y cayó a un infierno aún peor que en el que estaba.

Con el descenso consumado, la retahíla de bajas fue histórica, entre finalizaciones de contrato, cesiones y desvinculaciones contractuales. Lalo Arantegui anunció 26 de una tacada, jugadores inservibles para el proyecto en Primera RFEF. Entre los que se quedaron había unos cuantos activos deportivos para el siguiente reto del club y también futbolistas convertibles en dinero mediante la fórmula del traspaso o con la de una cesión, revalorización y patada a seguir.

Así ha sido ya con Juan Sebastián (a coste cero al Andorra, pero con bonus por objetivos y conservando el 50% de la propiedad del lateral derecho) y con Alex Gomes (vendido al Venezia italiano por dos millones de euros). Y así será con Samed Bazdar y Adrián Liso.

Adrián Liso ejecuta un disparo con la oposición de Pedri, jugador del Barcelona.

Adrián Liso ejecuta un disparo con la oposición de Pedri, jugador del Barcelona. / EFE

Tanto uno como otro continúan siendo propiedad del Real Zaragoza, aunque su situación no es la ideal para cerrar ventas a buen precio. El delantero bosnio le costó a la SAD tres millones de euros, una operación a futuro pagada en dos partes que no ha salido bien. El club ha rechazado ya una oferta del Sturm Graz, una cesión con opción de compra. El club quiere más: en ningún caso recuperará la inversión realizada por Bazdar, pero tratará de conseguir reducir las pérdidas en la mayor medida posible. En Europa todavía tiene cierto mercado.

Con Liso ocurre algo distinto. Cedido al Getafe en la operación de la llegada de Gabi Fernández al banquillo, el conjunto madrileño no ejecutó la opción de compra voluntaria de 3 millones por el 50% del pase por el canterano zaragocista. Era demasiado cara para lo que actualmente es Adrián Liso, cuyo inicio de temporada en Primera fue fabuloso pero su rendimiento fue bajando. Será difícil cerrar un traspaso puro y duro por una cantidad que al Zaragoza le convenga. El escenario puede ser otra cesión. El Sevilla le está rondando.

Aunque su posición sea de debilidad, el Real Zaragoza y Lalo Arantegui hacen bien en mantener una posición de fuerza con los futbolistas, que tienen un precio pagable en el mercado y que son monetizables. El objetivo de la SAD debe ser arañar cuantos más euros mejor. El punto de encuentro entre las partes llegará en un momento u otro del verano.

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