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Test de crecimiento para un Zaragoza en pañales. La previa del Real Zaragoza-Real Sociedad B

El Memorial Carlos Lapetra reúne de nuevo al cuadro aragonés con su gente en algo más que un mero ensayo ante el filial de la Real Sociedad

Ibai Gómez y sus ayudantes, antes del encuentro ante el Andorra del pasado jueves.

Ibai Gómez y sus ayudantes, antes del encuentro ante el Andorra del pasado jueves. / Miguel Angel Gracia

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Jorge Oto

Jorge Oto

Zaragoza

No hay perdón para el pecador sin propósito de enmienda. La penitencia será extremadamente dura y el camino será largo y, seguramente, plagado de escollos y túneles oscuros. Pero la redención del Real Zaragoza tras el histórico fiasco del curso pasado pasa, irremediablemente, por devolver a su gente parte de todo lo que le ha arrebatado. Fuera del fútbol profesional por primera vez en 80 años y hundido en la miseria, el zaragocismo acumula desagravios, traiciones y ultrajes a manos de ese ser querido que lleva años haciéndole más daño que su peor enemigo. Pero ni siquiera herido de muerte desfallece el seguidor blanquillo, que, como cabía esperar, ha afrontado la mayor humillación de su vida con gallardía, valentía y amor. A unos colores. A un sentimiento. A una locura que va más allá de propiedades y pulseras.

Más de 21.000 fieles han renovado los votos al amor de su vida. Pura pasión que obliga al nuevo Real Zaragoza a dejar claro ante su gente que nada tiene que ver con aquel que le propinó el golpe más doloroso posible. Por eso, el Memorial Carlos Lapetra que enfrenta este sábado (19.30 horas) al conjunto aragonés con el filial de la Real Sociedad (manda narices) es algo más que un mero ensayo o una prueba más en este largo e infernal verano. No puede ser de otro modo. El reencuentro con la afición en el lugar del crimen debe estar presidido, al menos, por el decoro y la esperanza en un futuro mejor. De ilusión ya hablaremos más adelante.

Llega el Zaragoza en pañales a una cita precedida por dos derrotas seguidas ante Barbastro y Andorra. Los resultados, cierto es, tienen una relevancia relativa en pretemporada, pero no es menos verdad que la acumulación de derrotas, en cualquier contexto, no ayudaría en nada.

Así que el Zaragoza se impone crecer. Ya es hora. Se ha quedado demasiado pequeño para lo grande que fue.

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