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La crónica del UD Logroñés-Real Zaragoza (1-2): la juventud es todo un tesoro

Los canteranos Vadillo y Tobajas resuelven un amistoso ante la UD Logroñés de un Zaragoza mucho más práctico que vistoso que apenas gobernó el pleito pero supo adaptarse a la exigencia del guion para ganar

Tobajas se abraza a Laken Torres tras marcar el segundo gol del Real Zaragoza.

Tobajas se abraza a Laken Torres tras marcar el segundo gol del Real Zaragoza. / Carlos Gil-Roig

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Santiago Valero

Santiago Valero

Ganó el Real Zaragoza plagado de canteranos y con solo cuatro cambios a la UD Logroñés en un amistoso más práctico que otra cosa, resuelto por el descaro que mostraron Iker Vadillo y Jaime Tobajas y en el que las novedades de Ibai Gómez, que dispuso un sistema con dos puntas y un dibujo nuevo para acabar jugando con tres centrales, no es que cuajaran en demasía, si bien el equipo se fue sintiendo más cómodo para acabar siendo mejor que una UD Logroñés superior en la primera parte.

No son los amistosos de verano la mayor fuente futbolística. Tampoco desde luego el jugado en Logroño, donde pocas conclusiones se pueden extraer. Si acaso, que el Zaragoza se supo adaptar a una versión pragmática y aguerrida que se le exigirá en muchos campos de Primera RFEF, ante un rival que milita en esa categoría, pero en el otro grupo, y que el talento siempre suma. Vadillo lo dejó claro en la primera parte y Tobajas en la segunda. Fueron la luz de un partido más lleno de bostezos que otra cosa en una ciudad deportiva sin gradas y con tímida presencia de zaragocistas.

Con un Zaragoza con solo cuatro fichajes y muchos canteranos, con solo 16 futbolistas en la lista, se plantó el equipo de Ibai Gómez en Valdegastea, con mucho calor y amenaza de tormenta y dispuesto en un 4-4-2 con Pinilla y Rubén Díez en las alas y ocupando zonas interiores y dejando a Vadillo y Espiau la doble punta para que se formara una especie de cuadrado en fase ofensiva, con Saidu y Terrer en la sala de máquinas. El experimento funcionó muy poco en el primer acto, donde el Zaragoza, impreciso, no tardó en perder el control del juego para que su presión fuera muy poco efectivo. En el Logroñés, las ideas estaban muy claras y la amenaza era Issman, que dio el primer susto tras una pérdida de Lalo.

Gran gol de Vadillo

El Zaragoza generaba poco pero un balón en largo para Vadillo lo convirtió el talentoso canterano, que está justificando el interés que despierta en otros equipos, en oro puro, con un gran control para marcharse de Cabetas por velocidad y calidad de su zurda y batir por bajo a Fermín en el minuto 19. Acto seguido, Diego González de chilena tras una falta pudo marcar el 0-2 y Espiau no estuvo listo en el despeje del meta local.

Fue un espejismo, Marí y Zabala eran superiores en la medular y Chinedu y sobre todo Issman llevaban de cabeza a la zaga del Zaragoza, donde Carrillo mostraba un manojo de nervios y errores. Chinedu y Zabala pudieron marcar y lo hizo Issman en el 31 tras un robo en el medio a Rubén Díez en una mala salida zaragocista para que el disparo de Jaime Vallejo lo dejara muerto Peña y el mediapunta riojano no lo desaprovechara.

De ahí al descanso, más dominio del Logroñés y Saidu retirado con molestias para que saliera Tobajas. El canterano tras el intermedio se ubicó en la izquierda y Rubén Díez pasó al medio, Ibai no tocó el dibujo y el Logroñés intentó mantener su mejor faz, pero lo cierto es que el Zaragoza se asentó mejor. Espiau pudo marcar, sobre todo en un inexplicable remate de cabeza, y Vadillo, en otro desmarque ante Cabetas, rozó el segundo, pero el central le desequilibró lo justo y Taliby abortó la ocasión.

Por entonces ya con Gabilondo y Laken Torres en el campo, Tobajas, cayendo a zonas interiores, era el mejor del Zaragoza. Con David García, el equipo pasó a jugar con tres centrales, con el canterano junto a Diego González y Carrillo y las rupturas al espacio de Tobajas avisaban de por dónde se podía decidir el pleito. Así fue, una acción iniciada por el canterano y continuada por Rubén Díez y Gabilondo al primer toque acabó en un pase a Tobajas, cuyo disparo dio en Bolo para sorprender a Taliby en el 75. Quedaban 15 minutos y el Zaragoza, tan pragmático y alejado de los planes dominadores de Ibai, se defendió con orden para guardar una victoria que no supo aumentar Pereira tras acabar mal un buen robo en la última acción de un partido donde quedó claro que en la juventud siempre hay un tesoro.

Ficha técnica

UD Logroñés: Fermín; David Navarro, Eder Larrea, Cabetas, Jaime Vallejo; Miguel Marí, Zabala; Latif Issman, Santana, Chinedu y Baselga. Tras el descanso entraron Taliby, Bolo, Camacho, Maroto y Asenjo, en el minuto 62 lo hizo Bello y en el 76, Eder Larrea, Issman, Sálamo, Dani y Berasategui.

Real Zaragoza: Anartz Peña; Lalo (Gabilondo, m.62), Carrillo, Diego González, Raúl Pereira; Saidu (Tobajas, m.42), Lucas Terrer; Pinilla (David García, m.66), Rubén Díez; Vadillo (Laken Torres, m.62), Edu Espiau.

Goles: 0-1, m.19: Iker Vadillo. 1-1, m.31: Latif Issman. 1-2, m.75: Tobajas.

Árbitro: Millán Bárcenas. Mostró amarilla por el Logroñés a Bolo en el minuto 72 y por el Zaragoza a Diego González en el 53.

Incidencias: Partido disputado en la Ciudad Deportiva del Logroñés, ante unos 300 espectadores.

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