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La opinión de Sergio Pérez

El valor seguro del fichaje de Sangalli y el entusiasmo de Ibai Gómez por dirigir al Real Zaragoza

El técnico está totalmente implicado con el entorno en el que trabaja y haciendo el máximo por llegar al zaragocismo. Pero sabe dónde está: "Soy consciente de que me voy a Bilbao si en la jornada 8 o 9 no hemos ganado mucho", dijo

Vídeo | La rueda de prensa de Ibai Gómez tras la derrota del Real Zaragoza en Tarragona

El Periódico de Aragón

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Sergio Pérez

Sergio Pérez

Zaragoza

“Bendita locura”. “Esto es un auténtico escándalo”. “Nos dejaremos el alma”. A cada cifra que la SAD ha hecho pública del número oficial de abonados desde la puesta en marcha de la campaña, todas verdaderamente espectaculares en un escenario de descenso, Ibai Gómez ha reaccionado en sus redes sociales con palabras de agradecimiento, asombro, gratitud y voluntad de corresponder al esfuerzo realizado por la masa social para cobijar bajo su calor a un club que atraviesa sus días más gélidos.

El debut en Tarragona también fue frío. Una derrota dura por cómo se produjo: con el dominio del balón y del juego durante casi todo el partido. No sirvió para nada porque a la circulación de la pelota le faltó velocidad. Tampoco hubo clarividencia en la zona de tres cuartos y la calidad de los remates fue muy baja. El Real Zaragoza fue superior pero no supo concretarlo en lo único que vale, el resultado. No fue capaz de controlar ni el área propia ni la rival. Ibai Gómez deberá trabajar a fondo para minimizar ambos déficits.

El desplazamiento de aficionados a Tarragona fue masivo. Ya no sorprende aunque sea tan llamativo. El comportamiento del zaragocismo ha sido de nuevo extraordinario y ejemplar durante este verano tan duro. Los números son impresionantes: 18.227 abonados con asiento en el Ibercaja Estadio, 4.914 zaragocistas sin localidad y 23.141 socios totales en Primera RFEF. Como dice Ibai Gómez, una locura. El horizonte de la inauguración de la nueva Romareda también ha ayudado a alcanzar semejante cifra, pero sobre todo y ante todo detrás de esa respuesta sobresaliente hay lo que hay: amor del más puro.

Esos más de 23.000 socios dan una dimensión exacta de la magnitud del club y de la responsabilidad que el entrenador tiene entre manos como capitán principal de un transatlántico perdido en mares menores. Desde que llegó a la capital aragonesa, con un contrato hasta junio de 2027 con una posible prórroga para dos años más ligada a la consecución del único objetivo posible para este año, Ibai Gómez ha tratado de convertirse a la religión blanquilla impregnándose del ADN del zaragocismo.

El técnico se ha mostrado muy entusiasta con el proyecto, comprometido y volcado al cien por cien en el trabajo de construcción del equipo, mañana, tarde y noche. Desde el primer momento ha mostrado una excelente actitud y una gran energía. Se nota que desea con todas sus fuerzas que esto le salga bien.

Marco Sangalli posa con la camiseta que lucirá en el Real Zaragoza con el número 25.

Marco Sangalli posa con la camiseta que lucirá en el Real Zaragoza con el número 25. / REAL ZARAGOZA

La actitud la tendrá. Se percibe. Ahora deberá demostrar sus aptitudes para manejar lo que tiene entre manos: un club histórico en un lugar anómalo, con exigencias altísimas en el día a día y que necesita volver a convertirse en un proyecto ganador, después de años y años acostumbrado a perder.

No hay duda de que Ibai Gómez lo va a poner todo de su parte para triunfar en el Real Zaragoza y dar un espaldarazo muy importante a su carrera. Es un entrenador sin experiencia en este tipo de contexto, aunque eso da exactamente igual. Nadie puede tener experiencia si no le dan la oportunidad de tenerla. Lo importante serán sus ideas y su capacitación profesional. Tiene ya a toda la plantilla a sus órdenes. Marco Sangalli la cerró ayer: un jugador veterano, con un físico con mucho fuelle, llegada, con gol y capacitado para ir y venir constantemente. Es mayor, pero en Primera RFEF debería ser un valor seguro por sus condiciones futbolísticas.

El mensaje de Ibai Gómez está siendo sólido, muy técnico y bien armado. Sabe que el equipo ha de dar comer a su gente. Eso es lo primero. Como también sabe perfectamente qué necesita. Que no le valdrá con dominar los partidos como en la primera jornada, que tendrá que ganarlos, aunque el camino hacia las victorias siempre será más corto si el juego es bueno y la generación de ocasiones tan productiva como ante el Nástic.

“Aquí todo son resultados. Soy consciente de que si, en la jornada 8 o 9 no hemos ganado mucho, me voy a Bilbao”, dijo antes de comenzar la temporada en la rueda de prensa previa al viaje a Tarragona. No hace falta que nadie se lo diga. Él mismo conoce perfectamente el negocio.

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