Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Oftalmología

Aragón refuerza su papel como referente en el abordaje de las enfermedades de retina

La participación en ensayos clínicos, la incorporación temprana de terapias innovadoras y la apuesta por modelos asistenciales más eficientes sitúan a la comunidad como una de las más avanzadas en el tratamiento de patologías como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) y el Edema Macular Diabético (EMD)

Aragón refuerza su papel como referente en el abordaje de las enfermedades de retina

Aragón refuerza su papel como referente en el abordaje de las enfermedades de retina

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Cecilia Vega

La vista es uno de los sentidos que más condiciona la autonomía y la calidad de vida de las personas. Sin embargo, el aumento de la esperanza de vida y de las enfermedades crónicas, como la diabetes, están incrementando el número de pacientes con patologías que amenazan la visión, como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) o el Edema Macular Diabético (EMD). Ambas figuran entre las principales causas de pérdida de visión en adultos mayores y plantean importantes retos asistenciales.

La oftalmología se ha convertido, de hecho, en una de las especialidades con mayor demanda. En Aragón, es la tercera con mayor demora para consultas externas, solo por detrás de Traumatología y Otorrinolaringología.

“Muchas de las enfermedades oftalmológicas, como DMAE, glaucoma, cataratas o retinopatía diabética van ligadas al envejecimiento”, explica el doctor Javier Ascaso, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y Profesor Titular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

doctor Javier Ascaso, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y Profesor Titular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza.

Dr. Javier Ascaso, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y Profesor Titular en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza. / D. R.

"La DMAE y el EMD generan una alta carga asistencial debido al envejecimiento de la población y a la necesidad de tratamientos intravítreos frecuentes"

Envejecimiento, DMAE y EMD

La DMAE “se produce como consecuencia del deterioro de la retina y de la coroides. Puede evolucionar hacia una forma seca o atrófica o hacia otra húmeda o neovascular, caracterizada por la proliferación de vasos sanguíneos”, describe el doctor Óscar Ruiz Moreno, jefe de Sección Retina Médica en el Hospital Universitario Miguel Servet y en ARAVIS Clínica Oftalmológica. La primera es más frecuente y evoluciona lentamente. La segunda representa el 20% de los casos y puede provocar una rápida pérdida de visión central.

“En la forma neovascular -DMAEn- los síntomas más frecuentes son deterioro de la visión, imágenes borrosas, zonas de no visión y distorsión de las líneas rectas”, añade el especialista. En pocas semanas los pacientes pueden pasar de estos síntomas a la ceguera “legal”, perdiendo la capacidad de reconocer rostros, leer o conducir.

Por su parte, el EMD, principal causa de discapacidad visual severa en España, se produce por “un encharcamiento de la mácula debido a la alteración de los vasos sanguíneos que se produce en la retinopatía diabética. La acumulación de líquido ocasiona visión borrosa que puede acabar en pérdida de la visión”, explica el Dr. Ascaso.

Uno de los grandes retos en el abordaje de estas patologías es la detección precoz. “Cuanto antes se diagnostican estos procesos y se empieza el tratamiento, mayor es la probabilidad de mantener una buena agudeza visual a largo plazo”, indica el doctor Antonio Ferreras, jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Royo Villanova y Hospital Nuestra Señora de Gracia.

Dr. Antonio Ferreras, jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Royo Villanova y Hospital Nuestra Señora de Gracia.

Dr. Antonio Ferreras, jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Royo Villanova y Hospital Nuestra Señora de Gracia. / D. R.

“Actualmente contamos con tratamientos que permiten obtener mejores resultados y espaciar el número de inyecciones, mejorando la calidad de vida de los pacientes”

Investigación y nuevas terapias

En este contexto, Aragón destaca por la alta cualificación de sus profesionales, la colaboración entre centros sanitarios y la rápida incorporación de avances diagnósticos y terapéuticos.

“Aragón ha sido una de las comunidades autónomas pioneras en incorporar nuevos tratamientos para uso intraocular, administrados mediante inyecciones de fármacos en el interior del ojo, y siempre ha apostado por medicamentos cuya eficacia y seguridad están respaldadas por ensayos clínicos y por las autoridades sanitarias”, destaca el Dr. Ferreras

A ello se suma una intensa actividad investigadora. “Nuestros hospitales participan en numerosos ensayos clínicos internacionales y en el desarrollo de nuevas moléculas y terapias génicas, situándose con frecuencia entre los primeros centros reclutadores del país. Esto permite que muchos pacientes aragoneses accedan de forma precoz a tratamientos innovadores”, explica el Dr. Ascaso.

Los especialistas subrayan también el papel de las Unidades de Terapia Intravítrea (UTIV), así como la generalización de la tomografía de coherencia óptica (OCT), una técnica de imagen de alta resolución que ha transformado la capacidad diagnóstica y de seguimiento.

Dr. Óscar Ruiz Moreno, jefe de Sección Retina Médica en el Hospital Universitario Miguel Servet y en ARAVIS Clínica Oftalmológica

Dr. Óscar Ruiz Moreno, jefe de Sección Retina Médica en el Hospital Universitario Miguel Servet y en ARAVIS Clínica Oftalmológica / D. R.

“El futuro pasa por una atención más personalizada, apoyada en la IA y en sistemas de seguimiento más precisos”

Atención precisa, eficaz y personalizada

Uno de los principales desafíos es, precisamente, la elevada carga asistencial asociada al seguimiento de estos pacientes. En muchos casos, los tratamientos deben mantenerse de por vida o durante muchos años e implican visitas periódicas al hospital para administrar las inyecciones. No obstante, en los últimos años se han producido avances significativos.

“Actualmente contamos con tratamientos que permiten obtener mejores resultados y espaciar el número de inyecciones, mejorando la calidad de vida de los pacientes y facilitando la atención de un mayor número de casos con los mismos recursos", señala el Dr. Ferreras. En paralelo, los servicios de oftalmología están impulsando modelos asistenciales más eficientes, como el denominado "acto único", que permite realizar pruebas diagnósticas, valoración médica y tratamiento en una sola visita.

Los expertos coinciden en que el futuro es prometedor. Terapias más duraderas, sistemas de liberación prolongada de fármacos, medicina regenerativa, nuevas estrategias neuroprotectoras o el desarrollo de la terapia génica podrían cambiar en pocos años la manera de tratar algunas enfermedades retinianas. La IA empieza además a abrirse camino. El Dr. Ruiz Moreno apunta que estas herramientas podrían facilitar sistemas de seguimiento capaces de generar alertas cuando un paciente se encuentre en riesgo de perder visión, optimizando recursos y personalizando la atención.

El objetivo, concluyen, sigue siendo el mismo: preservar la visión durante el mayor tiempo posible, mantener la autonomía de los pacientes y mejorar su calidad de vida.

Tracking Pixel Contents