Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), unas 120.000-150.000 personas padecen la enfermedad de Parkinson en España.

Se estima que cada año se diagnostican más de 10.000 nuevos casos. Y aunque el 70% de ellos tiene más de 65 años, hay un preocupante 15% que tienen menos de 50 años.

Los síntomas más habituales, y conocidos por todos, son:

  • Temblor de reposo
  • Rigidez
  • Pérdida de habilidad
  • Rapidez para realizar funciones motoras
  • Trastornos posturales y/o trastorno de la marcha.

El párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en nuestro país STADA

Sin embargo, hay ciertos síntomas no motores, y que empiezan 5-10 años antes del diagnóstico, que son marcadores precoces del párkinson.

Así lo explica la doctora María José Martí, directora de la Unidad de Párkinson y Trastornos del Movimiento del Hospital Clínic de Barcelona:

. “Es importante saber que hay algunos síntomas que se dan muchos antes de que empiecen los típicos temblores”. 

Y esos síntomas son:

  • Estreñimiento. La Sociedad Española de Neurología calcula que “puede aparecer a lo largo de la evolución de la enfermedad hasta en el 80% de los pacientes”.
  • Depresión. Síntomas como la ansiedad o la depresión, en cambio, son más frecuentes en las mujeres que en los hombres con párkinson.
  • Pérdida del olfato.
  • Trastorno del sueño.
  • Disfunción sexual.
  • Producción excesiva de saliva.

Y es que, como señala la especialista a este portal:

  • "La gente se da cuenta solo si tiene temblor o dificultad para caminar, y no le da importancia a este tipo de síntomas que pueden predecir la enfermedad de Parkinson".

También es conveniente resaltar que entre un “30-40% de los casos, los pacientes no presentan temblor”, que es el síntoma más característico de esta patología, la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, después de la enfermedad de Alzheimer.

Los temblores son el síntoma más habitual del párkinson, pero no es el único que debe alertarnos ABBVIE - Archivo

La importancia de la detección precoz

La detección precoz del párkinson, como ocurre con el resto de enfermedades neurodegenerativas, es uno de los pilares fundamentales para el buen funcionamiento de los tratamientos.

  • “La urgencia es detectarla lo antes posible y, sobre todo, las personas que están en riesgo de padecer alguna de estas patologías”.

Por eso, la doctora Martí lidera una investigación que tiene como objetivo identificar a las personas con un alto riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, como es el caso del párkinson.

Así, se podría iniciar una terapia lo antes posible y anticiparse incluso a la aparición de los síntomas motores de esta enfermedad “crónica y progresiva”.

A través de esta encuesta (que se puede realizar en el siguiente enlace) se pretende obtener información de las fases más iniciales de la enfermedad de Parkinson para ralentizar, detener o incluso invertir el proceso. Y es muy recomendable participar, porque con muy poco esfuerzo podemos ayudar a la ciencia y a los posibles pacientes.

En esta investigación, en la que se pretenden conseguir al menos 10.000 voluntarios, también participa el doctor Eduard Tolosa, del Hospital Clínic de Barcelona.

En la actualidad, tal y como resalta la doctora Martí, no existe ningún fármaco que revierta o ralentice la enfermedad.

  • “Solo tenemos tratamientos para mejorar los síntomas: temblor, cómo hablan, el movimiento, caminar… Pero no paran el avance de la enfermedad. Y es lo que queremos, porque a la larga se van sumando problemas que empeoran la calidad de vida”.

¿Cuál es el origen de la enfermedad de Parkinson?

Todo apunta a que el desarrollo de esta enfermedad neurodegenerativa tiene que ver con una combinación de factores de riesgo que no se pueden modificar: envejecimiento y factores genéticos. 

Firma de James Parkinson en una carta de 1818 al Sr. Percival, tal y como se conserva en los Archivos de la Sociedad Histórica Natural y Arqueológica de Wiltshire https://commons.wikimedia.org/wiki/File: Author-,Whispyhistory,-Licensing%5Bedit

No obstante, el doctor Javier Pagonabarraga, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología, aclara que:

  • "La exposición a ciertos factores ambientales podría incrementar o disminuir el riesgo del Parkinson, pero el conocimiento de estos factores aún no es lo suficientemente amplio y se han encontrado resultados contradictorios en muchos estudios".

Una enfermedad cuyo manejo no es sencillo, puntualiza el doctor, dado "los numerosos síntomas motores y no motores que conlleva, junto con las diversas complicaciones que pueden surgir".