Entre las alergias alimentarias son de sobra conocidas las del huevo, la leche, pescados… Pero seguramente muchos no saben que la carne también puede dar alergia. Eso sí, según explican desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) esta alergia es infrecuente. 

En muchas ocasiones, este tipo de reacciones alérgicas a la carne bien sea de ternera, vaca, pollo o cerdo, puede estar relacionada con otras alergias que ya se sufren.

Así, y aunque “algunos niños pueden presentar reacciones alérgicas a la carne de cerdo o cordero, puede ser más habitual que las manifiesten tras ingerir carne de vaca o de ternera, sobre todo si son alérgicos a las proteínas de la leche de vaca. También la carne de aves, como el pollo o el pavo, puede ocasionar síntomas de alergia, por ejemplo, en niños con alta sensibilización al huevo”.

La alergia a la carne es poco frecuente. Freepik

Cinco cosas que hay que saber sobre la alergia a la carne

Para manejar este tipo de alergia en el caso de que apareciera en nuestro entorno más cercano, los especialistas de la SEICAP enumeran 5 aspectos que deberíamos conocer. 

La carne muy hecha se tolera mejor. Ya hemos dicho que la alergia a la carne de vaca o ternera, aunque es poco frecuente. En los pocos casos en los que se manifiesta tiene como responsable a una proteína llamada albúmina sérica bovina que queda inactiva con el calor, por lo que si la carne está muy hecha será bien tolerada. 

Por ello, habrá que tener especial cuidado con aquellas raciones que se consumen en crudo o poco hechas.

Las reacciones alérgicas a la carne son similares a las de cualquier otra alergia alimentaria. No hay ninguna diferencia entre esta alergia y otras. Los síntomas que pueden aparecer tras comer cualquier tipo de carne pueden ser desde muy leves a muy graves y variados. Lo más importantes son: 

  • Picor en la boca y la garganta.
  • Aparición de signos cutáneos como habones, incluso angioedema con inflamación de labios o párpados.
  • Urticaria.
  • Síntomas respiratorios como rinoconjuntivitis o asma. 

Los casos más graves producirán una anafilaxia que debe ser tratada de inmediato.

Los niños con alergia a las proteínas de la leche de vaca pueden tener alergia a la carne. Se sabe que un reducido número de niños que tienen alergia a las proteínas de la leche de vaca pueden presentar síntomas alérgicos si consumen carne de ternera o de vaca. 

También puede ocurrir que si se consumen carnes envasadas, estas pueden contener otro tipo de ingredientes como harinas, gelatinas o frutos secos en los rebozados, que son los que pueden causar los síntomas de alergia en los niños. 

“Por eso es de vital importancia leer bien los etiquetados de productos que se comercializan envasados”, explican desde la SEICAP.

Archivo - Un estante de carne en un mercado Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

En cuanto a la relación entre alergia al huevo y la alergia al pollo, es importante saber que la alergia al huevo es una de las más frecuentes en niños pequeños. Pero que un niño sufra esta alergia no significa que también vaya a tener alergia al pollo. 

“De hecho, los pocos pacientes sensibilizados al pollo tienen síntomas por la yema de huevo, mientras que la mayoría de los alérgicos al huevo, lo son por la clara del mismo”, explican los alergólogos pediátricos. 

También es habitual que padezcan este tipo de alergia aquellos niños que, por distintas circunstancias, tienen un contacto frecuente con pájaros, y están más expuestos a sus plumas o excrementos.

La alergia tardía a la carne se llama Síndrome de alfa-gal. “Se trata de un tipo de alergia a la carne de ternera, vaca o cordero que produce síntomas tras varias horas después de haber ingerido estos tipos de carne, y no de forma inmediata como suele ocurrir en la mayoría de los casos de alergia alimentaria”, explican los especialistas. 

Y es que la reacción alérgica a los alimentos aparece inmediatamente después de haberlos consumido, mientras que en este síndrome se produce entre las 3 y 6 horas después de haber comido la carne. 

El principal alérgeno que contiene la carne roja es la alfa-gal (galactosa-alfa) que se encuentra en todos los tejidos de mamíferos no primates.

Los síntomas más frecuentes del Síndrome de alfa-gal son:

  • La urticaria y picor de piel.
  • Angioedema con inflamación de labio, cara o lengua.
  • Sibilancias.
  • Síntomas digestivos.
  • Síntomas respiratorios como congestión nasal. 

Además, puede evolucionar a reacción grave y dar lugar a una anafilaxia. 

En todo caso e igual que ocurre con otro tipo de alergias, los expertos de la SEICAP advierten que, si se sufre una reacción grave hay que actuar de inmediato “y, sino se tienen los tratamientos adecuados, acudir al servicio de urgencias más próximo”. 

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En el caso de que sean niños los que sufran alguno de los síntomas vistos después de comer cualquier tipo de carne, lo mejor es consultar con un pediatra alergólogo “para determinar el origen concreto del problema y establecer el mejor tratamiento a seguir”.  

Y mientras que consultamos con los especialistas, lo mejor es evitar el consumo de esos alimentos hasta que no se tenga un diagnóstico claro.