La SD Huesca puso fin a una serie de quince partidos sin ganar a domicilio (solo se había impuesto en su quinta salida de la temporada) con un triunfo (1-2) ante el Lugo, una victoria que se fraguó en los primeros minutos del segundo acto y que a los gallegos, en su despedida de LaLiga SmartBank en el Anxo Carro, les costó la vigésima jornada consecutiva sin triunfar.

Con todo decidido para Huesca -salvado matemáticamente- y el Lugo -descendido jornadas atrás- y escasa afición, el partido avanzó con poco ritmo y baja intensidad hasta que en el segundo periodo se quitaron los corsés.

En el primer periodo las transiciones pudieron ponerle por delante a los 19 minutos en un mano a mano de Sebas Moyano que interceptó Andrés Fernández.

El extremo del conjunto gallego fue su jugador más peligroso y de sus botas surgió una asistencia a los 33 minutos que cabeceó Juanpe Jiménez y sacó el guardameta del Huesca a córner.

Las tornas cambiaron tras el intermedio y el Huesca tardó solo tres minutos en romper la igualdad en el marcador con un saque de esquina en corto que golpeó con el interior, desde la frontal, Javi Martínez y superó a Sequeira.

El Lugo quedó noqueado y Obeng amplió la renta dos minutos después con una acción personal en la que se deshizo de los que le salieron a frenarle y cruzó el balón a la derecha del guardameta.

El campo se inclinó para el Huesca, el guardameta costarricense del Lugo evitó el tercero a remate de Florian y el larguero le ayudó para desviar un cabezazo de Obeng.

El Lugo asumió riesgos y sacó orgullo. Sebas Moyano recortó distancias y al Huesca le anularon la sentencia por fuera de juego.