Desesperados e impotentes, los patrones mayores de las cofradías de O Grove (ría de Arousa), Francisco Iglesias, y de Cangas (ría de Vigo), Manuel Martínez, iniciarán hoy una huelga de hambre indefinida para protestar contra el abandono que sufren por parte del Gobierno. Reclaman los medios técnicos necesarios --"que los hay", sostienen-- para poder luchar "dignamente" contra la tercera marea negra.

Su rabia nace de un mar que cada vez huele más a muerte. La iniciativa se gestó en una reunión celebrada en la madrugada de ayer y en la que participaron varios patrones de las Rías Bajas. Iglesias resumió así la gota que colmó el vaso: "Ya no toleramos más el trato indigno que nos están dispensando. Es una vergüenza. Me rebotan de un ministerio a otro. De un despacho a otro. Nadie quiere asumir los problemas y nadie se hace responsable de que sigan sin llegar los medios que pedimos hace más de 20 días".

PLAN DE EMERGENCIA Todas esas peticiones están perfectamente resumidas en un documento que, bajo el título Plan de Emergencia para las Rías Bajas , los patrones entregaron a las administraciones central y autonómica: 15.000 metros de barreras oceánicas para taponar las bocas de las rías y, sobre todo, medio centenar de skimmers para instalar en otras tantas embarcaciones y que ya se han demostrado eficaces para recoger el chapapote en el mar.

"Tengo la sensación de que se ríen de nosotros. Nos han perdido el respeto. Los medios existen. ¿Por qué no los traen? ¿Por qué no lo intentamos entre todos? Nos salió bien una vez y conseguimos pescar el fuel y evitar que entrara, pero ¿quién nos asegura que podremos volver a frenarlo? Tenemos tanto que perder, y ellos sólo piensan en el dinero que nos pagarán. Mi gente no quiere que les mantengan, queremos intentar salvar nuestra ría", relató indignado el patrón mayor de O Grove.

Anoche, los dos patrones se reunieron con los responsables de Capitanía Marítima, quienes intentaron disuadirles. "Hasta que no vea en el puerto todo lo que he pedido, no comeré", insistió Iglesias.

CARTA AL PRINCIPE Horas antes, los patrones mayores entregaron al príncipe Felipe una carta en la que detallaban al heredero los motivos de tan drástica acción. Lo que intentan hacer entender los representantes de los marineros y pescadores es que ahora se lucha contra la tercera mancha, pero que mientras el Prestige siga vomitando 125 toneladas de fuel cada día desde su tumba marina, volverán nuevas mareas y que pocos podrán aguantar esa presión.

Por otra parte, el malestar con Tragsa, la empresa encargada de coordinar la labor de limpieza, crece cada día. Ayer, en Canga, más de cien marineros se colocaron frente a los camiones de la empresa, impidieron a los asalariados acercarse al muelle y los echaron del pueblo.