Un inesperado e inhabitual fallo en el crecimiento y reproducción industrial de una de las cepas víricas que componen la vacuna antigripal del próximo invierno ha obligado a los gobiernos de toda Europa --ayer lo anunció el Ministerio de Sanidad-- a retrasar un mes la campaña de vacunación que, en principio, se iniciará el próximo 1 de noviembre.

Este aplazamiento supondrá que los centros de asistencia primaria, encargados de administrar el fármaco preventivo, deberán acelerar el ritmo de inyecciones, de forma que la población vulnerable esté protegida en las fechas en que habitualmente irrumpe el virus gripal en España, hacia Navidad.

La vacuna antigripal se ofrece de forma gratuita a los mayores de 60 años, al personal sanitario y a los afectados por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, para quienes una infección gripal supone un grave quebranto de su salud. El año pasado se vacunó un 78% de los convocados, lo que supuso la cobertura más alta del último decenio.