Las ocho principales oenegés antisida de Cataluña disponen desde ayer de un test sanguíneo, de alta fiabilidad, que en apenas 30 minutos determina si la persona analizada es o no portadora de anticuerpos del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que causa el sida. La comunidad catalana es pionera en este tipo de análisis y todavía no se conoce cuándo se llevarán a cabo también en otras regiones españolas.

El análisis convencional ofrece resultados una semana después de la extracción de sangre, un lapso que para muchas personas resulta demasiado largo, angustioso e incluso disuasorio.

El test rápido tiene validez absoluta si indica que no hay virus, pero debe repetirse con un análisis sanguíneo clásico si revela un contagio de sida. La nueva prueba, que comercializan varios laboratorios de EEUU y Europa, exige depositar una gota de sangre del analizado en una tira de papel reactivo que se colorea si detecta anticuerpos del VIH.

La intensidad de esa coloración permite distinguir, entre otros datos, si se trata de una infección reciente o antigua. El papel reactivo se inserta en un dispositivo similar a los que anuncian un embarazo, y siempre deberá ser manipulado por un empleado del centro que lo dispense. El test ni se vende en las farmacias, ni se entregará al usuario para que emprenda la investigación en solitario, puntualizó.

125.000 La reticencia general a hacerse el análisis sanguíneo que detecta el VIH, incluso entre quienes practican una actividad sexual con múltiples parejas y no siempre conocidas, mantiene en una incógnita la verdadera extensión de la infección del sida en España, donde desde hace casi 10 años se estima, de forma oficial, que unas 125.000 personas son portadoras del virus.