Lo que empezó como un simple juego entre compañeros de trabajo de Disneyland París ha acabado convirtiéndose en un escándalo. Un vídeo que muestra a Minnie, la novia de Mickey Mouse, simulando el acto sexual con el simpático Goofy se ha extendido por internet como la pólvora. La broma protagonizada por los empleados del parque que dan vida a los personajes no ha gustado nada a la factoría Disney, que ha empezado a tomar medidas para frenar la difusión de las imágenes y a actuar contra los responsables del desaguisado.

Las imágenes, grabadas con una cámara digital doméstica en un vestuario destinado exclusivamente a los empleados, fueron colgadas en la red por algún trabajador. Los servicios jurídicos de Disney han logrado que fueran retiradas del servidor Youtube, ya que para difundir las imágenes de los famosos personajes de la factoría hay que solicitar unos derechos que, como es de suponer, no han sido cumplimentados.

Pero la grabación ya circula por el correo electrónico de multitud de internautas en todo el mundo. En ella, además del simulacro de acto sexual entre Minnie y Goofy, este ataca por detrás a una de las ardillas Chip y Chop mientras se oyen las risas de los empleados que en todo momento aparecen íntegramente vestidos con los disfraces.

COMPORTAMIENTO INEXCUSABLE "Sentimos que este tipo de vídeo esté en internet, se está haciendo lo máximo para quitarlo lo antes posible", manifestó ayer una portavoz de Disneyland París. La empresa, que juzga "inaceptable e inexcusable" el comportamiento de los empleados, hace hincapié en precisar que la grabación se realizó en una zona donde no tiene acceso el público. "Esto no tiene nada que ver con la visita al parque", reiteró la portavoz, quien aseguró que la dirección está buscando a los empleados que han perjudicado la imagen de Disney.

Admitió, no obstante, que no será empresa fácil. Encontrar a los autores del vídeo entre los 12.200 empleados del parque es casi tan difícil como encontrar una aguja en un pajar. "Aquí nadie vigila a nadie, se confía en los empleados y se circula libremente", argumentó la portavoz. Esta responsable descartó cualquier intento de boicot a Disneyland París por parte de los trabajadores que han protagonizado el vídeo.

En ningún caso se relaciona el episodio con las actuales tensiones sindicales ante el intento de la empresa de flexibilizar el actual horario, que se ajusta a las 35 horas semanales promovidas por el anterior Gobierno socialista. "Creemos que se trata de una broma", indicó la portavoz, que puntualizó que la edad media de los trabajadores del parque temático parisino es muy joven.