Madrid. -- El Ministerio de Sanidad y Consumo ha presentado una campaña divulgativa para frenar el uso inadecuado de los antibióticos en España, ya que el 30% de estos fármacos se consumen sin haber sido prescritos por un facultativo.Este hecho ha llevado a España a ocupar el segundo puesto de la Unión Europea, detrás de Francia, en cuanto a consumo y automedicación de antibióticos, y con más riesgo de resistencias bacterianas, lo que le convierte en un "problema de salud pública", según ha informado hoy la ministra de Sanidad, Elena Salgado.La iniciativa cuenta con un presupuesto de más de seis millones de euros y se desarrollará durante los próximos dos meses para concienciar a la población en general, y en concreto a los médicos y farmacéuticos porque, según Salgado, sin su ayuda "no se podrá conseguir el objetivos del uso adecuado de los antibióticos". Se enviarán 100.000 informes científicos a los médicos de familia y pediatras y se repartirán 21.000 folletos en las farmacias.Ineficaces contra catarros y gripesEn su opinión, el mal uso de los medicamentos es "muy grave" porque hace que fármacos que fueron útiles en su día para combatir infecciones pueden llegar a ser inservibles. En este sentido, ha advertido de que los derivados de la penicilina ya han dejado de ser eficaces para las infecciones de las vías urinarias y se estima que el 5% de infecciones por neumococo han dejado de responder a este medicamento y a otros antibióticos.Salgado recomienda a los ciudadanos no automedicarse, cumplir el tratamiento indicado por el médico, tanto en sus dosis como en su duración, y no guardar antibióticos en casa ni recomendarlos a otras personas, como refleja la campaña, con el lema Sin tu ayuda, los antibióticos pueden dejar de curar. "Es muy importante recordar que los antibióticos no son eficaces contra catarros, resfriados y gripes al estar causadas por virus", sostiene.La ministra ha resaltado la importancia de concienciación de los padres, ya que son los responsables de la salud de sus hijos, y se estima que la población infantil es la más expuesta a recibir múltiples tratamientos con antibióticos; mientras que algunas de las bacterias que causan infecciones pediátricas se encuentran entre las más resistentes a estos medicamentos.