El tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia de Barcelona está absolviendo de forma reiterada a vendedores callejeros de CD y DVD por considerar que el top manta es "el último eslabón del comercio ilegal, a través de persona que solo buscan un medio de ganarse la vida". Este criterio se está extendiendo en los juzgados penales, según fuentes jurídicas.

La Asociación de Distribuidores e Importadores Videográficos de Ámbito Nacional (ADIVAN) estima que estas resoluciones crean "una enorme inseguridad jurídica, por ir en una dirección contraria a la tomada por la mayoría de los jueces".

Fuentes jurídicas confirman que los defensores de los acusados de un delito contra la propiedad intelectual están utilizando estas resoluciones para pedir la exculpación de sus clientes. La fiscalía se ha mostrado en contra varias veces de los criterios de los jueces de la Sección Séptima.

Este tribunal confirmó en febrero del 2006 la absolución de un detenido por la venta ilegal de discos. Según los magistrados, solo son delito "las conductas graves, como la reproducción en masa de la obra o su distribución en grandes cantidades". La resolución agrega que "la venta callejera es el último eslabón del comercio ilegal y no tiene entidad suficiente para justificar la aplicación del derecho penal". La sentencia destaca que la lucha contra la venta callejera, "por medio de personas que solo buscan una manera de sobrevivir, ante la imposibilidad de otros medios más adecuados", no pasa por el derecho penal, sino por "la aplicación de la norma de orden público".

José Manuel Tourné, de la asociación ADIVAN, asegura que "afortunadamente" el criterio de la Sección Séptima no es compartido por otros tribunales. Tourné explica que los subsaharianos que se dedican a esta actividad se independizan a los dos o tres meses y crean una red, consiguiendo beneficios de hasta 5.000 euros. Los asiáticos están sometidos a una situación de esclavitud.