Verónica Laura Baena se llevó en un bingo de Buenos Aires una sorpresa cuando, tras introducir una moneda en una máquina tragaperras, resultó agraciada con 8,7 millones de euros. Sin embargo, la empresa que gestiona el casino, la española Codere, no tiene intención de pagarle.

Esta entidad, que gestiona centros de juego en ocho países, alega que hay un error en la cuantía que lució la máquina una vez la mujer dio con el pleno y solo está dispuesta a pagar una parte.

Cuando Baena metió la moneda, la pantalla iluminó la espectacular cifra de 35 millones de pesos argentinos (8,75 millones de euros). Héctor Luna, vicepresidente de Codere, aseguró que la máquina "cometió un error técnico" y la empresa "solo está dispuesta a entregarle el máximo premio que podría haber cobrado en ese juego, 35.000 pesos (8.700 euros)". Luna ha declarado que si Baena no esta conforme con lo establecido, que reclame ante la justicia.