El mal uso de los antibióticos empieza a pasar factura. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, alertó ayer de que los derivados de la penicilina, el mayor avance médico de todos los tiempos, ya han dejado de ser eficaces para las infecciones de vías urinarias y para el 5% de las causadas por neumococo, una bacteria responsable de las neumonías y otitis y de numerosos casos de sinusitis, meningitis y septicemias. Salgado hizo esta advertencia en el lanzamiento de una costosa campaña, por importe de 6,4 millones de euros, para frenar el uso inadecuado de estos fármacos.

Según datos de la UE y otros organismos oficiales, España es, después de Francia, el mayor consumidor de antibióticos de Europa, lo que provoca la aparición de cepas resistentes y anula su eficacia.

MÁS RESISTENCIAS Diferentes estudios avalan que la ingesta descontrolada --bien por defecto o por exceso-- acarrea un problema sanitario de primer orden. Un informe de la Sociedad Española de Microbiología advierte de que las resistencias alcanzan el 30% en el caso de los macrólidos y las quinolonas, otras dos familias de antibióticos.

La red europea de vigilancia de estas medicinas subraya que la resistencia al antibiótico ciprofloxacino (usado contra neumonías, gonorrea, diarrea y fiebre tifoidea) ha subido en España del 17,2% en el 2001 al 29,2% en el 2005, y es una de las más elevadas de toda Europa.

Los antibióticos se utilizan mal en España, ya que se consumen para combatir catarros, resfriados y gripes, para los que son completamente ineficaces al estar producidos por virus. También se usan inadecuadamente cuando dejan de tomarse antes de lo indicado por el médico, lo que provoca no solo que los gérmenes no se eliminen, sino que, además, se hagan más fuertes y se contagien, por tanto, reforzados.

La ministra explicó que la resistencia no afecta solo a quienes han abusado o los consumen indebidamente, sino a la población en general, por lo que "se debe lograr un cambio de actitud". Un estudio coordinado por Juan García Lomas, jefe del servicio de Microbiología del Hospital Clínico de Valencia, cifra en más de 2.000 personas en España que mueren cada año por infecciones resistentes a los antibióticos.

FARMACÉUTICOS Y MÉDICOS Tres de cada 10 antibióticos que actualmente se consumen en España se venden sin receta, a pesar de que la ley del medicamento obliga a los farmacéuticos a exigirla y prevé multas de hasta 90.000 euros. No obstante, Salgado aseguró que "el cumplimiento de la ley está siendo alto, y ya es más frecuente que los farmacéuticos pidan la receta". "En Francia, actualmente es difícil obtener un antibiótico sin receta. Espero que en España esto sea pronto una realidad", aseguró, después de recordar que las inspecciones corresponden a las autonomías.

La campaña se dirige especialmente a los médicos de atención primaria, que prescriben el 90% de los medicamentos. Salgado confió en "una implicación alta y rápida para poder revertir esta tendencia".