Un espray que insufla extracto puro y concentrado de cannabis bajo la lengua está resultando beneficioso para un 65% de los 80 enfermos afectados por dolor de origen oncológico, espasmos y falta absoluta de apetito que participan en el ensayo emprendido con esa sustancia por seis grandes hospitales de Cataluña. Se trata del primer estudio clínico realizado en Europa con un fármaco obtenido directamente, sin síntesis químicas, del cultivo de la planta del cannabis. El espray se ha administrado a 123 enfermos de esclerosis múltiple, cáncer o sida, de los que 43 dejaron el tratamiento.

El experimento, promovido por la Consejería de Salud catalana y aplicado en los hospitales de Vall d´Hebron, Clínico, Bellvitge, Can Ruti, Mar y Sant Pau, se ampliará en el 2007 con otros 300 enfermos de cáncer, que intentarán comprobar si el producto les elimina las náuseas y los vómitos que sufren tras las sesiones de quimioterapia.

COMERCIALIZACIÓN A finales del 2008, con el resultado completo de ambos ensayos, la Administración catalana podría proponer a la Agencia Española del Medicamento --organismo del Ministerio de Sanidad que autorizó el estudio-- que permita su comercialización. La compañía Almirall ha adquirido la licencia de la sustancia, por lo que, en función del resultado de los estudios, podría interesarse por dicha producción.

La extensa cifra de enfermos de cáncer o esclerosis múltiple que en la actualidad no encuentran mejoría con los fármacos que tratan el dolor o las náuseas justificaría esa apuesta económica, consideran los técnicos de Salut.

El espray con cannabis concentrado y puro lo comercializa, exclusivamente en Canadá, la compañía GW Farmaceuticals, con la marca de Sativex. Allí, solo se administra para tratar los espasmos musculares que sufren los enfermos de esclerosis múltiple. En el ensayo de Cataluña se aplica por primera vez el cannabis puro en el tratamiento del dolor intenso y para atenuar la anorexia derivada de los procesos avanzados de sida. "Los resultados que tenemos hasta ahora son positivos e interesantes --afirmó ayer Rafael Manzanera, director general de Recursos Sanitarios--.

El extracto de cannabis quita el dolor a enfermos de cáncer que no mejoraban con otros fármacos, abre el apetito a personas con anorexia absoluta y elimina los espasmos musculares: mejora las tres indicaciones que estamos investigando".

UNA SOLA PRESIÓN Una dosis de la sustancia equivale a una sola presión del espray. Aunque la concentración de cannabis que se obtiene es idéntica para todos los enfermos, sus cuerpos no lo son, y los candidatos, ayudados por los médicos o los farmacéuticos, aumentan la cantidad de dosis diarias hasta alcanzar el umbral personal en el que son capaces de percibir un efecto beneficioso, sin molestias.

El concentrado de cannabinoides que contiene el espray tiene una pureza superior a la mayoría de los porros que se fuman en ambientes de ocio, asegura Manzanera, pero quienes lo reciben porque sufren un malestar grave perciben con menor intensidad sus efectos psicoactivos.

"El cannabis es una sustancia que fumada o tragada actúa sobre el sistema nervioso central --añade--. En todas las personas, sanas o enfermas, reduce el dolor, aumenta el apetito y relaja".

El espray contiene a partes iguales los dos componentes fundamentales del cannabis: el tetrahidrocannabidol (THD) --al que se deben sus efectos psicoactivos--, y el cannabidiol (CDD), que los atenúa.

"Esa composición equilibrada favorece los efectos que busca quien lo toma porque está enfermo, y reduce la reacción psicoactiva que persiguen quienes fuman cannabis como parte de su diversión", explica Rafael Borr s, director del programa de drogodependencias y sida del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, que participa en este ensayo.