Científicos de la Universidad de Baleares han descubierto que la leptina, una proteína que se halla en la leche materna, contribuye a prevenir la obesidad en la edad adulta si es consumida durante la lactancia.

Andreu Palou, director del equipo de investigadores balear y también del Instituto Sanitario Pere Virgili, con sede en Reus, manifestó ayer que "la leptina está ausente en las leches infantiles de fórmula o artificiales". Lo que explicaría, según él, que "sus usuarios tengan una mayor propensión a la obesidad".

El trabajo que ha permitido llegar a estas conclusiones comenzó hace más de siete años al observar los científicos que el estómago humano producía leptina y que la existente en la leche materna se absorbía directamente, sin digerir, en el estómago de los lactantes. El segundo paso fue estudiar qué funciones tenía en el estómago de los niños, conectado por vía nerviosa y hormonal con los centros de control del peso corporal en el cerebro.

Para analizar el proceso, se eligió dos grupos de ratas recién nacidas. A uno le suministraron leche rica en leptina durante la lactancia, mientras que el otro fue alimentado con leche normal. Durante seis meses, el equivalente a 40 años de la vida humana, se les ofreció una dieta especial, grasa, para provocar obesidad.

MINIBIBERÓN "Los ratones que no habían recibido leptina engordaron mucho más que sus congéneres que si accedieron a la proteína", recalcó Palou. Uno de los problemas con que se encontraron los investigadores fue diseñar un biberón para animales que pesaban cuatro o cinco gramos, aunque después de varios fracasos consigieron fabricar uno.

Luego se analizó el porcentaje de leptina en 32 madres que daban el pecho a sus hijos y al cabo de dos años detectaron que los niños cuyas madres tenían menos leptina en la leche ganaban más peso. El equipo dispone ya de una patente aún no comercializada, por lo que rehusa detallar las concentraciones óptimas de leptina que deben aplicarse a los humanos. Todo apunta a que en un plazo de dos años, esta proteína se incorporará a las leches artificiales, lo que representará un avance en la lucha contra la obesidad. "Nuestra investigación también es útil para reforzar la recomendación de que se amamante a las criaturas, ya no solo por la leptina, sino porque este tipo de leche aporta más beneficios y posiblemente previene otras enfermedades", subraya Palou.