No actuaban al azar. Los siete integrantes de una banda de ladrones rumanos desarticulada el pasado viernes por la Guardia Civil de Salou (Tarragona), disponían de información de primera mano sobre las casas o naves industriales que se proponían asaltar para asegurar el éxito de cada golpe y evitar riesgos. Para ello, utilizaban a compatriotas contratados por las potenciales víctimas, en la mayoría de casos como jardineros o para tareas agrícolas, para así conocer a fondo las características de las viviendas y sus puntos débiles. En algunos casos, ellos mismos se habían empleado como trabajadores de las víctimas, o vigilaban desde el exterior.

"También dedicaban mucho tiempo a inspeccionar los objetivos fijados previamente, por lo que realizaban extensas y pacientes labores de vigilancia", explicaron fuentes de la investigación.

Este grupo fue el autor del asalto el pasado día 9 a un matrimonio de ancianos de Duesaigües (Tarragona). Este asalto indignó a la población, que optó por mantenerse alerta. El pasado jueves, unos 40 vecinos lograron retener a uno de los rumanos, tras detectar en el jardín de un chalet a los presuntos delincuentes, que pretendían robar.

La Guardia Civil, que ya les seguía la pista, optó por arrestarles para evitar que, al conocer la detención de su compañero, emprendieran la huida. El viernes, varias patrullas fueron a una urbanización de Miami Platja, donde la banda tenía un refugio.

ARTÍCULOS SUSTRAÍDOS Los agentes se incautaron de televisores, teléfonos móviles, una pistola simulada, cadenas musicales, dos órganos, radiocasetes, cámaras fotográficas, reproductores de DVD, prismáticos y otros objetos procedentes de robos. Los detenidos, que pasarán hoy a disposición del Juzgado de Reus, son Dan I., Oprea G., Adrian V., Lica M., Ghiorguita M., Miaela A., de entre 20 y 40 años, y un menor. Según la Guardia Civil llevaban pocos meses en España.