Con una sólida trayectoria científica, Roger Penrose no ha perdido las ganas de sorprender a la comunidad científica con sus ideas visionarias y anticonformistas. El físico de la Universidad de Oxford presentó en Barcelona su último libro. En El camino a la realidad, pretende explicar la visión del mundo de la física contemporánea a partir del teorema de Pitágoras o los números naturales.

--El título de su libro alude a la realidad, pero hasta el capítulo 16 habla solo de matemáticas, sin hacer referencia al mundo físico.--Los físicos tendemos a pensar que la matemática es la realidad más profunda. En el pasado, los seres humanos trataron de dar sentido a la naturaleza a partir de su propia experiencia. Proyectaron en la realidad sus sentimientos y los llamaron dioses. Sin embargo, con el tiempo se enteraron de que el movimiento del Sol iba asociado a la secuencia de las estaciones y el de la Luna, a las mareas. Si los cielos estaban controlados por los dioses, entonces estos mismos dioses parecían estar bajo el hechizo de leyes matemáticas exactas. Desde entonces empezó el largo camino matemático a la realidad.--¿Así que la realidad verdadera es el mundo de la matemática?--La relación entre la matemática y la naturaleza es muy compleja. La matemática tiene una forma de belleza propia, independiente del mundo físico. El matemático Fermat llegó a calificar de "maravillosa" la demostración de su teorema más famoso. Cuando un modelo matemático explica un fenómeno natural, descubrimos que en la realidad física hay algo de la belleza de la matemática. Otra cosa es que cualquier modelo matemático bonito reproduzca verdaderamente la naturaleza. Creo que el modelo matemático más de moda en la física últimamente, la teoría de supercuerdas, es pura especulación. Está pensada para dar una explicación única a todas las fuerzas de la naturaleza. Aunque es muy bonita y coherente, no puede darse por verdadera, porque es imposible contrastarla.--¿Tiene una propuesta mejor?--Yo creo que las mayores sorpresas las traerán los objetos mesoscópicos. Es decir, de dimensiones intermedias, entre las partículas microscópicas y los objetos cotidianos, de dimensiones normales. La mayoría de nuestras experiencias cotidianas se pueden explicar con la física clásica, que se estudia en el colegio. Al contrario, el mundo de las partículas microscópicas es gobernado por la mecánica cuántica. Yo creo que los objetos de dimensiones intermedias responden a una tercera teoría, todavía por desarrollar. Objetos de estos tipos forman parte, por ejemplo, de las neuronas de nuestro cerebro. Así pues, juegan un papel fundamental en la conciencia y la percepción del mundo. Sin embargo, hay mucha resistencia por parte de la comunidad científica en aceptar estas ideas.

--¿Así que la realidad verdadera es el mundo de la matemática?

--¿Tiene una propuesta mejor?

--¿Tan conservadores son los científicos hoy en día?