Las primeras selecciones genéticas de embriones para concebir bebés sanos y compatibles que puedan salvar a un hermano aquejado de una enfermedad incurable están más cerca en España. La Comisión Nacional de Reproducción Asistida, encargada de autorizar las peticiones de las familias que quieren tener estos hijos donantes para tratar a otros enfermos, evaluó ayer como factibles ocho de las 24 solicitudes presentadas.

La aplicación de estas técnicas de diagnóstico preimplantacional, con cargo a la Seguridad Social, es posible en España desde la aprobación en mayo de la nueva ley de reproducción asistida, que establece que podrán ser autorizadas en casos limitados y excepcionales, y previo examen de cada caso. Hasta ahora, algunas familias se trasladaban al extranjero, con grandes costes económicos y emocionales, para tratar de curar a sus hijos enfermos.

LUZ VERDE EN BREVE La documentación sobre las ocho solicitudes consideradas "teóricamente factibles" será remitida ahora a la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para que informe, en un plazo breve, si los procedimientos son idóneos. Tras el informe de la ONT, la comisión se reunirá de inmediato y emitirá el documento final. Este será remitido a la autonomía correspondiente para la autorización definitiva. "La luz verde a los primeros tratamientos pueden ser cuestión de semanas", apuntaron fuentes sanitarias consultadas.

Siete de las ocho primeras familias que intentarán salvar al hermano enfermo han hecho su solicitud a través del Instituto Valenciano de Infertilidad. A pesar de la máxima discreción que rodea a la comisión, una de la peticiones que lleva camino de ser aprobada corresponde a los padres de una niña que padece anemia de Diamond-Blackfan. Se trata de una enfermedad rara, con solo 600 casos diagnosticados en el mundo, que incapacita a la médula para producir glóbulos rojos. Un trasplante de médula de un hermano engendrado in vitro sin este error congénito podría salvarle la vida.

Otra de las solicitudes está relacionada con un niño que sufre el síndrome de Duncan, una grave inmunodeficiencia que causa la muerte a menores afectados por infecciones agudas. Su único tratamiento pasa por un trasplante de médula o de células de cordón umbilical de un hermano compatible.

PETICIONES A LA ESPERA El Ministerio de Sanidad, al que está adscrito la comisión, formada por un grupo de expertos que autoriza las peticiones de acuerdo con las características clínicas, terapéuticas y sociales de cada caso, explicó que en las 16 solicitudes no avaladas falta información suficiente, ya que se desconocen datos fundamentales como las preceptivas recomendaciones de los médicos. Por eso, se ha requerido información adicional para poder efectuar la evaluación clínica.

Cinco de las 16 solicitudes que no presentan información suficiente solo contienen el nombre de los progenitores y del paciente afectado por la enfermedad que se trata de evitar, además del nombre de esta. En los otros 11 casos no hay indicación para las prácticas solicitadas por parte de ningún servicio médico especializado que esté tratando al paciente. O esta tiene una antigüedad que imposibilita conocer la situación actual de cada paciente.

Sanidad explicó que en algunos de estos 11 casos no hay precedente en el mundo sobre la aplicación de estas técnicas para tratar las enfermedades solicitadas. En otras ocasiones la petición corresponde a una enfermedad en fase de remisión clínica, con lo que la solicitud se debe solo al deseo de los padres de disponer de un donante emparentado para si empeora la situación.