El empeño por informar en libertad y la audacia empresarial para convertir ese ideal en negocio se fundieron ayer en la ceremonia con la que Grupo Zeta celebró a un tiempo su 30° aniversario y la concesión del cuarto Premio Antonio Asensio de Periodismo, que el Rey Juan Carlos entregó a Reporteros sin Fronteras. El Monarca alabó la lucha de esta organización "en favor de la libertad de los medios de comunicación" y de los periodistas que ven "conculcada su libertad de expresión".

El Círculo de Bellas Artes de Madrid albergó el acto, patrocinado por Endesa. Juan Carlos destacó "el compromiso del Grupo Zeta con las libertades fundamentales" y se refirió a su condición de "testigo destacado de la profunda transformación de España en una nación estable y próspera". El Monarca tuvo un recuerdo entrañable para el fundador del grupo, Antonio Asensio, a cuyo "espíritu innovador y emprendedor" achacó el éxito de "transformar su pequeña empresa en un gran grupo de comunicación". "Su audaz capacidad empresarial y sus múltiples cualidades humanas --alabó el Rey-- le permitieron asumir el éxito con naturalidad y humildad".

"CONECTAR CON LA SOCIEDAD" La presentación del acto corrió a cargo de Pedro Piqueras, director de informativos de Tele 5, quien destacó la apuesta de Grupo Zeta por "la libertad, la independencia y el rigor" y su éxito a la hora de "conectar con la sociedad". A la ceremonia asistió una nutrida representación del Gobierno, encabezada por la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega. Esperanza Aguirre, presidenta de Madrid, y los alcaldes de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, y de Barcelona, Jordi Hereu, compartieron la celebración, a la que acudieron también el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, y otros miembros de la judicatura, como Baltasar Garzón.

La ceremonia estuvo salpicada de vídeos y actuaciones musicales que recorrieron los 30 años de historia de Zeta, hasta que Piqueras dio paso a la entrega del cuarto Premio Antonio Asensio de Periodismo, con el que Grupo Zeta valora "el coraje y la profesionalidad" de diferentes colectivos de periodistas. Este año, el galardonado ha sido Reporteros Sin Fronteras (RSF) por su empeño en defender a los perseguidos por realizar su actividad informativa.

El presidente de Grupo Zeta, Francisco Matosas, destacó la labor de esta organización como "merecedora del más amplio reconocimiento" de quienes creen en la libertad de prensa, y dijo que hoy se hace más necesaria que nunca porque la libertad de expresión "está seriamente amenazada en demasiados lugares". Matosas rememoró cómo Asensio, en los albores de la transición, "hizo una apuesta valiente y decidida por las libertades, iniciando un nuevo periodismo comprometido con los ciudadanos" y que siempre apoya y defiende la democracia.

Defendió el carácter de "servicio a los ciudadanos" del periodismo por el que apuesta el Grupo Zeta, y prometió que los medios de comunicación que lo integran seguirán haciendo un "periodismo responsable", aquel que "narra los hechos y analiza sus causas".

Robert Ménard, que dirige Reporteros Sin Fronteras desde hace 20 años, recogió el premio y pronunció un discurso reivindicativo, armónico con el perfil de la organización a la que representa. Ménard agradeció la distinción y elogió a España por "haber sabido construir una democracia viva, radiante, tras años de oscuridad y represión". El responsable de la oenegé condenó a ETA por la persecución a la que ha sometido en los últimos 30 años a los periodistas.

Tras las alabanzas, Ménard reconvino a quienes "apoyan a regímenes inicuos", porque están "traicionando" los ideales de la democracia. A su juicio, el Gobierno español se equivoca al mostrarse "complaciente con la dictadura que impera en Cuba", que mantiene a 24 periodistas encarcelados. "Nada de indignación selectiva ni de náuseas de geometría variable", exigió. Criticó a los dirigentes de muchos países que conculcan la libertad de expresión, entre los que no olvidó denunciar a Vladimir Putin y George Bush.