Los relojes deberán atrasarse una hora esta madrugada en España y los restantes países de la Unión Europea. A las tres de la madrugada serán las dos. De esta forma, y para optimizar el uso de la energía, finalizará el periodo de siete meses de horario de verano iniciado el pasado marzo.

Según el Ministerio de Industria, en España esta medida puede representar un ahorro del 5% en iluminación en el sector doméstico. Si el consumo medio de una familia es de 3.200 kilovatios hora, el ahorro sería de más de 6 euros por hogar y más de 60 millones de euros para el total.

El ahorro energético, que es cuestionado por algunos expertos a causa de los horarios diferenciales de España respecto a los del norte y centro de Europa, se concentra principalmente en el sector doméstico, el 90%. En menor medida, el cambio también permite ahorrar energía en la iluminación del sector de servicios, en comercios y en las industrias.

El cambio horario comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo. Se aplica como directiva de la UE desde 1981.