Las emisiones de CO2 y otros gases responsables del efecto invernadero disminuyeron en los países industrializados entre 1990, que es el año de referencia en el protocolo de Kioto, y el 2004. Según un informe de la Convención de la ONU para el Cambio Climático presentado ayer, las emisiones se redujeron un 3,3%, pero prácticamente todo el éxito se debió al colapso de la industria en los países del Este. Si se exceptúan Rusia y sus vecinos, entonces las emisiones aumentaron un 11%.

Sin contar Turquía, que no está incluida en el protocolo de Kioto, España figura a la cabeza de los países ricos en cuanto al aumento de emisiones, con un incremento del 48% entre 1990 y el 2004, cuando su compromiso era aumentarlas un 15% entre 1990 y el 2012. En el conjunto de la Unión Europea, las emisiones bajaron un 0,6%. EEUU, el primer contaminador mundial, las ha aumentado un 15,8%.