El ministro de Finanzas del Reino Unido, Gordon Brown, prometió ayer que su país asumirá el liderazgo internacional en la lucha contra el calentamiento global. Dando ejemplo, su Gobierno prepara una ley para frenar las emisiones de gas que se incluirá en el próximo discurso de la Reina.

La norma prevé la creación de un comité independiente del carbón que colaborará con el Ejecutivo. Los laboristas pretenden colocarse a la vanguardia de la batalla ecológica, aunque durante la década en que han estado en el poder, lejos de reducirse, las emisiones de gases han aumentado en el Reino Unido. Brown prefiere no plantear nuevos impuestos verdes para la gasolina, los billetes de avión y ciertos tipos de coches, por considerarlos impopulares y con posibles consecuencias negativas en las próximas elecciones.