La Alianza de las Civilizaciones promovida por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, topó ayer con la torpeza verbal de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, quien parece dispuesta a que todas y cada una de sus intervenciones públicas sean recordadas por la polémica que las rodea. La inventora de la célebre expresión "miembros y miembras" utilizó esta vez unas jornadas acerca del papel femenino en la Alianza de las Civilizaciones para expresar sus críticas al hecho de que los hombres musulmanes puedan vestir en España "al modo occidental" mientras que las mujeres se ven obligadas a llevar prendas largas y pañuelos en la cabeza por "imposición cultural".

En una cuestión tan delicada como las diferencias culturales que existen entre el mundo cristiano y el islámico, Aído se deslizó por la complicada pendiente de censurar el vestuario musulmán como forma de discriminación femenina. La ministra de Igualdad lo hizo, además, en el transcurso de la inauguración de unas jornadas organizadas por el PSOE para impulsar la participación de las mujeres en el anhelado diálogo entre civilizaciones.

Desde su recién estrenado departamento, tan ajeno a los difíciles equilibrios que exige la política exterior, la ministra antepuso su condición de feminista a la necesidad de relajar y diluir la tensión entre dos mundos contrapuestos.

DERECHOS HUMANOS Aído se preguntó si se deben respetar "todas" las tradiciones culturales o "solo algunas". O lo que es igual, si resulta compatible ese respeto con mantener "posiciones críticas con algunas prácticas culturales lesivas para los derechos de las mujeres". Y ahí fue donde la titular de Igualdad citó los controvertidos ejemplos: "En nuestro país, los hombres árabes y musulmanes pueden vestir al modo occidental porque su cultura no les exige que porten ningún símbolo. Ellas, sin embargo, llevan vestidos largos que les tapan el cuerpo y también un pañuelo sobre la cabeza que les cubre el cabello".

Después de recordar que las mujeres mayas se ven obligadas por "exigencia cultural" a vestir "ropas de su etnia", Aído se preguntó la razón por la que los hombres musulmanes y los mayas "no tienen que cargar con el peso de la identidad cultural" mientras que las mujeres, por el contrario, "tiene que mostrarla como la prueba más rotunda de que esas culturas existen". "No todas las prácticas culturales tienen que ser protegidas y respetadas", sentenció la joven ministra.

PLANTEAMIENTO SIMILAR La reflexión de Aído enlaza con la polémica en que se vio envuelta la exministra de Educación del Gobierno del Partido Popular Pilar del Castillo después de apoyar la decisión de un colegio madrileño de impedir a una niña marroquí llevar en clase el tradicional pañuelo musulmán en la cabeza. Del Castillo subrayó que la importancia de ponerse el hijab radicaba en ver "si eso condiciona que una persona se eduque en los valores de nuestra sociedad".