Los organizadores de la manifestación contra la visita del Papa no aceptan que su protesta para el próximo 17 de agosto no termine en Sol, como ha vetado la Delegación del Gobierno. La institución les ha propuesto otro recorrido que evita el Kilómetro Cero, por temor a que se unan miembros del 15-M e intenten acampar. Hoy se reunirán con la delegada para tratar de levantar la prohibición.

Los responsables de la JMJ consideraron que es ilegal cualquier manifestación dentro de otro evento y confiaron en que el Gobierno garantizará el orden público. "Allá ellos. Nosotros no somos el problema", comentaron.

El arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, comentó ayer: "Estamos haciendo el ridículo mundial" con las críticas a la visita del Papa. "No seamos paletos --añadió--. Los católicos pagamos impuestos como todos los demás y somos inmensa mayoría en España", agregó.